May 14

El color prohibido de Yukio Mishima, El arqueólogo enamorado y El Templo de la Luna

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , 14/05/2009

mishima-de-takahashi-kazumiMishima o el placer de leer. El color prohibido. Yukio Mishima.

Con la publicación de El color prohibido, ya sólo queda una de las grandes obras de Yukio Mishima por traducir al castellano: Kyōko no Ie -La casa de Kyoko-, una de las novelas más valoradas por el autor, al contrario que la presente, de la que terminó renegando. Y eso que es una gran pieza narrativa, que roza la maestría y que está entre las mejores que se han publicado en lo que llevamos de año. Eso sí, los traductores, Keiko Takahashi y el siempre acertado Jordi Fibla, tienen que advertir que es una obra con “claroscuros”. Aquí, como en El pabellón de oro, novela prima hermana de esta, Mishima se lanza a retorcidas reflexiones en torno a la juventud y la belleza -también sobre el arte literario-, los temas que más le preocuparon y que finalmente le llevaron a su tragicómica muerte…

Por un puñado de piedras. El arqueólogo enamorado. Daniel Casado Rigalt.

A pocos se les escapa que en España es una potencia arqueológica. Quizá no tan cantosa como Egipto -que es a la arqueología lo que Brasil al fútbol-, pero sí resultona. Pocos países pueden decir que cuentan con el yacimiento donde han aparecido los europeos más antiguos -y algunos aquí siguen-, con la “Capilla Sixtina del arte cuaternario”, con ciudades fenicias, griegas y romanas -y las autóctonas tartésicas e íberas-, todo en tan reducido espacio. Durante siglos, no eran más que piedras. Los paisanos, demostrando que el reciclaje es costumbre inveterada, se llevaban columnas, dinteles y sillares para darle más solera a sus casas…

ET y el secreto de las civilizaciones perdidas. El Templo de la Luna. Fernando J. López del Oso.

Y seguimos con arqueología, aunque ahora del lado de la ficción. Si han visto ustedes -¡pobres!- la última película de la tetralogía de Indiana Jones, les será más fácil ponerle cara a un argumento parecido, aunque de ningún modo copiada; dado que no necesita impresionar con imágenes, trabaja mejor la trama, que sólo temblequea al final…

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