Dic 13
Escrito en El gabinete del dr. Mantell, El museo.
Etiquetas: Boris Vian, libro ilustrado, literatura erótica, literatura francesa, Rey Lear13/12/2008
La verdadera revolución social pasa por la literatura erótica, ni guillotinas ni bastillas, basta el porno, la “guarrerida”, pues la literatura erótica es “la forma actual del movimiento revolucionario”, porque el amor, que es de verdadero interés general, resulta coartado por el Estado y la sociedad y “el comunismo es algo muy simpático, no obstante, [...] [...more]
La verdadera revolución social pasa por la literatura erótica, ni guillotinas ni bastillas, basta el porno, la “guarrerida”, pues la literatura erótica es “la forma actual del movimiento revolucionario”, porque el amor, que es de verdadero interés general, resulta coartado por el Estado y la sociedad y “el comunismo es algo muy simpático, no obstante, se ha convertido en una forma de conformismo nacionalista”. Por el contrario, “leer libros eróticos, darlos a conocer y escribirlos es preparar el mundo del mañana y abrir la senda de la verdadera revolución”.
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Jul 12
Escrito en El museo.
Etiquetas: Dan Sipple, Frances Hill, libro ilustrado, literatura erótica, Thule12/07/2008
El strip-poker se ha quedado obsoleto y qué decir de variantes castizas como la porno-oca. Ahora se llevan juegos más sofisticados, del estilo de aquella Pirámide del Amor que hizo furor en los primeros noventa, o aquel juego de la extinta Opera Soft llamado La Colmena, con dibujos de Azpiri. Seguir leyendo… [...more]
El strip-poker se ha quedado obsoleto y qué decir de variantes castizas como la porno-oca. Ahora se llevan juegos más sofisticados, del estilo de aquella Pirámide del Amor que hizo furor en los primeros noventa, o aquel juego de la extinta Opera Soft llamado La Colmena, con dibujos de Azpiri.
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May 03
Escrito en El museo.
Etiquetas: D. H. Lawrence, literatura británica, literatura erótica3/05/2008
Esta novela, que a ojos del lector contemporáneo resulta de lo más inocente, ha padecido durante años el marchamo de la censura. Primero, porque su autor, D. H. Lawrence, no la pudo publicar en vida. Luego, porque publicada póstumamente fue emborronada y mutilada, a pesar de lo cual cosechó un éxito importante. Seguir leyendo… [...more]
Esta novela, que a ojos del lector contemporáneo resulta de lo más inocente, ha padecido durante años el marchamo de la censura. Primero, porque su autor, D. H. Lawrence, no la pudo publicar en vida. Luego, porque publicada póstumamente fue emborronada y mutilada, a pesar de lo cual cosechó un éxito importante.
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Abr 23
Escrito en El gabinete del dr. Mantell, El museo, Memoria de estegosaurio.
Etiquetas: D. H. Lawrence, literatura británica, literatura erótica23/04/2008
EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY, D. H. Lawrence Seguro que, al elegir un título, estoy obrando de manera injusta porque habré olvidado el que realmente marcó mi vida, pues la forma de pensar o interpretar la realidad se adquiere de forma sutil, casi imperceptible y de muy diversas fuentes. Pero si tengo que elegir uno [...] [...more]
EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY, D. H. Lawrence
Seguro que, al elegir un título, estoy obrando de manera injusta porque habré olvidado el que realmente marcó mi vida, pues la forma de pensar o interpretar la realidad se adquiere de forma sutil, casi imperceptible y de muy diversas fuentes. Pero si tengo que elegir uno habrá de ser El amante de Lady Chatterley (comprar libro), de David Herbert Lawrence, pues su lectura me ligó, indefectiblemente, a la literatura. No acudí a él, sin embargo, por motivos estrictamente literarios; en plena edad del pavo buscaba más su erotismo o, en rigor, las guarradas. Pero las tribulaciones de Constance no tardaron en desviar mi atención, obligándome a leer algunas páginas atrás, y luego otras más –creo que es la única novela que he leído al revés– buscando la raíz de su renuncia al sacrificio, de su camino de liberación espiritual a través del cuerpo, seducido por la poderosa metafísica del sexo de Lawrence, su profundidad psicológica y su vivísima prosa: “¡El tiempo es ido! ¡Se ha agotado el tiempo de Sir John y la pequeña Lady Jane! ¡Poneos la túnica, Lady Chatterley! Podrías ser cualquiera así como estás, sin nada encima y con sólo algunos harapos de flores”.
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Feb 13
Escrito en El museo.
Etiquetas: historia de España, José Ignacio de Arana, literatura erótica13/02/2008
En pocas ocasiones se puede encontrar un título tan desacertado para un libro; un título que, siendo impuesto por la editorial según criterios meramente comerciales, se ve rebatido en la primera página, pues el autor se ha visto obligado a incluir un Prólogo que explique el contenido real de su obra, en absoluto frívolo. Cabría [...] [...more]
En pocas ocasiones se puede encontrar un título tan desacertado para un libro; un título que, siendo impuesto por la editorial según criterios meramente comerciales, se ve rebatido en la primera página, pues el autor se ha visto obligado a incluir un Prólogo que explique el contenido real de su obra, en absoluto frívolo. Cabría imaginar, a la vista de la cubierta impresa, una serie de relatos más o menos obscenos pero nos encontramos un ensayo, de tradición marañoniana -de Gregorio Marañón, un nombre que, para el grueso de la población, es una estación del Metro madrileño-, en torno a la relación entre la historia de España y la sexualidad, entendida en sentido lato.
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Dic 01
Escrito en El museo.
Etiquetas: Antonio Moresco, literatura de vanguardia, literatura erótica, literatura italiana1/12/2007
Un espacio pequeño y cerrado, asfixiante; una pareja permanentemente desnuda, permanentemente ansiosa y carnal; una ciudad hostil; un individuo paranoico y priápico. Con estos ingredientes se construye, capa a capa, La cebolla de Antonio Moresco. El escritor lombardo, enfant terrible de las letras italianas -enemigo de Calvino, Eco o Baricco- y también, por ello, autor [...] [...more]
Un espacio pequeño y cerrado, asfixiante; una pareja permanentemente desnuda, permanentemente ansiosa y carnal; una ciudad hostil; un individuo paranoico y priápico. Con estos ingredientes se construye, capa a capa, La cebolla de Antonio Moresco. El escritor lombardo, enfant terrible de las letras italianas -enemigo de Calvino, Eco o Baricco- y también, por ello, autor de culto, tiene en este relato algo más que erótico su debut novelístico en castellano, con traducción de Piero da Bon quien también cierra el volumen con una Tentativa acertada pero pedantísima y conceptualmente recargada.
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May 05
Escrito en El museo.
Etiquetas: D. H. Lawrence, literatura británica, literatura erótica5/05/2007
En la célebre novela El amante de Lady Chatterley, Constance logra reconciliarse consigo misma y con su humanidad a través del sexo, de la relación sexual -no puede decirse que amorosa- con su jardinero. Al mismo tiempo, rompe con los prejuicios y tabúes característicos de su época, metafóricamente representados por su marido impedido. Lo habitual [...] [...more]
En la célebre novela El amante de Lady Chatterley, Constance logra reconciliarse consigo misma y con su humanidad a través del sexo, de la relación sexual -no puede decirse que amorosa- con su jardinero. Al mismo tiempo, rompe con los prejuicios y tabúes característicos de su época, metafóricamente representados por su marido impedido. Lo habitual es simplificar el pensamiento de D. H. Lawrence, catalogarlo como escritor erótico, pornógrafo ‘finolis’ (José María Valverde, Gambrinus), o hasta precedente del nazismo (desabellada interpretación de Lord Bertrand Russell).
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