Mar 11

La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , 11/03/2010

Si es usted devoto lector de Cumbres borrascosas -o cualquier otro relato paramero y meteorológico-, Lejos del mundanal ruido o la obra de David Herbert Lawrence, mejor no siga leyendo. Porque, en esta divertida novela, Stella Gibbons emprende la cervantina tarea de aniquilar a la novelística romántica y bucólica, por medio de una ácida parodia y, ni la familia Brönte, ni Thomas Hardy, ni el autor de Hijos y amantes -éste por motivos diferentes, su supuesta misoginia-, entre muchos otros, salen bien parados. Como periodista obligada a lidiar tantas veces con los egos hinchados de los escritores más o menos de moda, más o menos prestigiosos, Gibbons dispone su venganza mediante un relato que, como debe ser, cuenta con todos los ingredientes del género a desmantelar, desordenados y alterados en sus proporciones, para lograr algo que, sin dejar de ser lo mismo, es bastante diferente.

La protagonista, Flora Poste, es una digna representante de la frívola aristocracia británica, capaz de zamparse con deleite una tartaleta de manzana con verduras -y con eso está todo dicho-. Acaba de perder a sus padres, lo que no tiene demasiada importancia porque apenas los conocía, siempre estaban viajando. Más relevante resulta el hecho de que no eran tan ricos como creía, y la pobre hija de Robert Poste hereda una ridícula renta y ninguna propiedad. Sin embargo, Flora no es una heroína llorona; su vida está regida por los pensamientos y directrices éticas del abate Fausse-Maigre, y siguiendo los sabios consejos de su obra -que Flora carga siempre consigo- El sentido común de índole superior, resolverá iniciar una vida de parásita, alojándose en casa de aquellos parientes que la acepten.

Escribe a varios, pero finalmente resuelve alojarse con los Starkadder de Sussex. Frente a sus otras opciones únicamente espantosas, ésta le parece, al menos, interesante; y porque algo le hicieron a su padre, Robert Poste -relacionado con una cabra viva o muerta-; y porque Flora tiene algunos “derechos”, aunque ignora cuáles sean. Además, según le asigna su amiga la señora Smiling, Flora tiene “el complejo de Florence Nightingale más repugnante que he visto en mi vida” (p. 36), pues imagina que “alguno de mis parientes está metido en algún lío o sufre alguna desgracia, y resulta que yo puedo echar una mano” (p. 36). Y ése es el argumento de la novela: Flora tratará de ordenar la vida en la deprimente y tétrica granja de Cold Comfort.

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Mar 04

Neutralia, de Evelyn Waugh

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , 4/03/2010

Llega al fin la traducción de esta novelita que Evelyn Waugh escribiera en 1946, una vez digerido el gran éxito de Retorno a Brideshead -mejor el libro que la serie, mejor la serie que la película- y que parte de un viaje que el novelista hiciera a España, ese mismo año, invitado al III Centenario de Francisco de Vitoria, en calidad, suponemos, de católico célebre en un entorno hostil.

Conviene recordar que Waugh no era un buen viajero; cargaba, como cuenta Miguel Sánchez Ostiz en el prólogo de Una educación incompleta (Libros del Asteroide, 2007), con todos sus prejuicios de clase que, en el caso del autor de Los seres queridos, eran muchos. Su visión de España no es positiva, y no tiene que ver sólo con su rechazo de la dictadura, sino más bien con su conocido esnobismo. No obstante, muestra cierta conmiseración hacia Neutralia, la dictadura mediterránea -que no se corresponde exactamente con España, a pesar de todo, sino que es un “conglomerado”- en la que transcurre buena parte de la acción de la novelita: “Ha sufrido todo mal concebible que un estado pueda heredar. Guerras dinásticas, invasiones extranjeras, sucesiones disputadas, colonias sublevadas, sífilis endémicas, suelo empobrecido, intrigas masónicas, revoluciones, restauraciones, cábalas, juntas, pronunciamientos, liberaciones, constituciones, golpes de estado, dictaduras, asesinatos, reformas agrarias, elecciones populares, intervención extranjera, cancelación de préstamos, inflaciones de moneda, sindicatos, masacres, incendios, ateísmo, sociedades secretas… Complétese la lista, introdúzcanse tantas miserias personales como se desee, y se encontrará todo en los tres últimos siglos de historia neutraliana” (p. 28).

A ese país va a parar el oscuro profesor de clásicas de un colegio inglés cualquiera, Scott-King, “el viejo Scottie; toda una institución escolar, cuyas lamentaciones precisas y ligeramente nasales sobre la decadencia moderna inspiraban constantes parodias” (p. 25). El protagonista, que no llega a ser un trasunto del autor, teme, al igual que éste, la deriva que toma el mundo de la posguerra. El mundo moderno surgido al terminar la Segunda Guerra Mundial está haciendo tambalearse el bien erigido edificio de la civilización occidental, de raigambre británica, y que Waugh advertía en el avance del socialismo, y Scott-King, en la decadencia de los estudios clásicos, al encontrarse cada año con menos alumnos:  “Los padres ya no están interesados en formar al hombre completo. Quieren preparar a sus chicos para empleos en el mundo moderno” (p. 107).

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Llega al fin la traducción de esta novelita que Evelyn Waugh escribiera en 1946, una vez digerido el gran éxito de Retorno a Brideshead -mejor el libro que la serie, mejor la serie que la película- y que parte de un viaje que el novelista hiciera a España, ese mismo año, invitado al III Centenario de Francisco de Vitoria, en calidad, suponemos, de católico célebre en un entorno hostil.

Conviene recordar que Waugh no era un buen viajero; cargaba, como cuenta Miguel Sánchez Ostiz en el prólogo de Una educación incompleta (Libros del Asteroide, 2007), con todos sus prejuicios de clase que, en el caso del autor de Los seres queridos, eran muchos. Su visión de España no es positiva, y no tiene que ver sólo con su rechazo de la dictadura, sino más bien con su conocido esnobismo. No obstante, muestra cierta conmiseración hacia Neutralia, la dictadura mediterránea -que no se corresponde exactamente con España, a pesar de todo, sino que es un “conglomerado”- en la que transcurre buena parte de la acción de la novelita: “Ha sufrido todo mal concebible que un estado pueda heredar. Guerras dinásticas, invasiones extranjeras, sucesiones disputadas, colonias sublevadas, sífilis endémicas, suelo empobrecido, intrigas masónicas, revoluciones, restauraciones, cábalas, juntas, pronunciamientos, liberaciones, constituciones, golpes de estado, dictaduras, asesinatos, reformas agrarias, elecciones populares, intervención extranjera, cancelación de préstamos, inflaciones de moneda, sindicatos, masacres, incendios, ateísmo, sociedades secretas… Complétese la lista, introdúzcanse tantas miserias personales como se desee, y se encontrará todo en los tres últimos siglos de historia neutraliana” (p. 28).Llega al fin la traducción de esta novelita que Evelyn Waugh escribiera en 1946, una vez digerido el gran éxito de Retorno a Brideshead -mejor el libro que la serie, mejor la serie que la película- y que parte de un viaje que el novelista hiciera a España, ese mismo año, invitado al III Centenario de Francisco de Vitoria, en calidad, suponemos, de católico célebre en un entorno hostil.

Conviene recordar que Waugh no era un buen viajero; cargaba, como cuenta Miguel Sánchez Ostiz en el prólogo de Una educación incompleta (Libros del Asteroide, 2007), con todos sus prejuicios de clase que, en el caso del autor de Los seres queridos, eran muchos. Su visión de España no es positiva, y no tiene que ver sólo con su rechazo de la dictadura, sino más bien con su conocido esnobismo. No obstante, muestra cierta conmiseración hacia Neutralia, la dictadura mediterránea -que no se corresponde exactamente con España, a pesar de todo, sino que es un “conglomerado”- en la que transcurre buena parte de la acción de la novelita: “Ha sufrido todo mal concebible que un estado pueda heredar. Guerras dinásticas, invasiones extranjeras, sucesiones disputadas, colonias sublevadas, sífilis endémicas, suelo empobrecido, intrigas masónicas, revoluciones, restauraciones, cábalas, juntas, pronunciamientos, liberaciones, constituciones, golpes de estado, dictaduras, asesinatos, reformas agrarias, elecciones populares, intervención extranjera, cancelación de préstamos, inflaciones de moneda, sindicatos, masacres, incendios, ateísmo, sociedades secretas… Complétese la lista, introdúzcanse tantas miserias personales como se desee, y se encontrará todo en los tres últimos siglos de historia neutraliana” (p. 28).

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Oct 15

Alegoría de la sociedad multicultural: En la cocina, de Monica Ali

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , 15/10/2009

Como los viejos autores del XIX, Monica Ali tenía la intención de escribir una novela que fuera un esquema de la escala social vigente y que a la vez que representación fuera crítica pues, como afirma uno de los personajes, hay más verdad en la ficción que en todos los libros de ciencia juntos. Encontró en un hotel, de lujo necesariamente decadente, el paradigma que buscaba. La imagen de la torre de Babel es ya un lugar común a la hora de referirse a la hostelería; y en la cocina del hotel Imperial, aunque el idioma no es en principio un problema, la diversidad de puntos de vista, de historias personales y de abanicos de emociones hacen difícil -aunque no imposible- la convivencia.

El chef Gabe lo cree tener todo bajo control. La cocina es pura ciencia, química, física, arroja resultados fiables cuando se manejan los ingredientes adecuados y se reproducen las condiciones necesarias. Está satisfecho con el ambiente multicultural y multiétnico de Londres y de su propio mundo, la cocina del restaurante del hotel Imperial. Gabe, que cree apreciar la perfección por encima de todo, que acude a clichés a la hora de discutir con su padre moribundo y su abuela senil acerca de la xenofobia que profesan -que es más una forma de nostalgia-, apenas ha rascado en la superficie, tanto de aquello que le rodea, como de su familia o de sí mismo.

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Abr 02

La Guardia civil; Taxi; Bajo la mirada de Occidente

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , 2/04/2009

Geyperman Guardia CivilDel amor al odio: La Guardia civil, Miguel López Corral

El subtítulo de este libro, Claves para entender a la Benemérita y a sus hombres (1844–1975), declara el propósito del mismo, así como el periodo histórico que abarca. La Guardia Civil, una institución nacida para acabar con el bandolerismo, se ha convertido en una institución clave en la España contemporánea y, además, en un icono popular…

Tan distintos, tan parecidos: Taxi, Khaled Al Khamissi

Lejos de las pirámides, está el verdadero Egipto. Ese mismo que los ventureros del Lonely Planet recomiendan conocer subidos a un taxi. El taxista nos abrirá las puertas de su país y de su casa, y será amigo para siempre. También hay quien se traga estas cosas, seguro. De todos modos, tras leer esta obrita del periodista egipcio Khaled Al Khamissi…

Rusia incomprendida: Bajo la mirada de occidente, Joseph Conrad

Para desdeñar pública y notoriamente a Fedor Dostoievski, Joseph Conrad escribó en Bajo la mirada de Occidente una interesante variación de Crimen y castigo. No sólo por la similitud de personajes (Razumov y Raskolnikov) y de ambientes (el San Petersburgo prerrevolucionario), sino por el conflicto ético que aqueja a ambos protagonistas y la muy pareja resolución…

 

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Mar 24

J. R. R. Tolkien: Cuentos desde el Reino Peligroso

Escrito en El gabinete del dr. Mantell.
Etiquetas: , , 24/03/2009

El británico –aunque nacido en Sudáfrica–  Ronald Tolkien dejó escritas centenares y centenares de páginas que amplían el mundo de El Señor de los Anillos y que, a día de hoy, siguen lanzándose a la imprenta gracias al esfuerzo de su hijo Christopher –en mayo se publicará, en Gran Bretaña, otra obra inédita, La Leyenda de Sigurd y Gudrún, en este caso perteneciente al ciclo de los Nibelungos–. Las piezas incluidas en estos Cuentos desde el Reino Peligroso ya se habían publicado con anterioridad, si bien no reunidas en un mismo volumen.  El criterio que Tom Shippey, editor de la obra, parece haber seguido para seleccionar estos cuentos es el de haberse desarrollado en el Reino Peligroso, el País de las Hadas. Aunque relatos como Hoja de Niggle difícilmente encaja en el mismo espacio literario que Egidio el granjero de Ham, y es de hecho una obra peregrina dentro del corpus tolkiniano, pero que dice mucho del autor, así como el apéndice, el ensayo “Sobre los cuentos de hadas”.

Quizá sorprenda que el País de las Hadas sea catalogado de “peligroso”. El peligro no es lo primero que nos viene al pensamiento cuando pensamos en hadas, mujeres aladas diminutas, mariposas con cuerpo de mujer.  Y es que Tolkien aborrecía a la típica Campanilla de influencia francesa que degradaba la imagen tradicional del elfo inglés y nórdico (un ser joven y bello, fuerte y poderoso, una suerte de superhumano o de humano no caído).  Y es que “los habitantes del País de las Hadas pueden no querer hacer daño, pero siguen siendo peligrosos para los mortales normales. Quienes se los encuentran pueden no volver a ser los mismos”. Este es el tema de El herrero de Wootton Mayor y del poema “La campana de mar”, el poder de Fantasía sobre el hombre. Porque no debemos cometer el error de pensar que los cuentos de hadas son “para niños”, eso es “un accidente de nuestra historia doméstica”.

Glorfindel lucha con el Balrog, por John Howe

En el colofón de este volumen, el ensayo “Sobre los cuentos de hadas” define e investiga el origen de la fantasía como género, así como sus efectos sobre los hombres, justificando además por qué considera el género como el más alto al que un escritor puede dedicarse, no sólo porque es el más difícil (si se hace bien: la imaginación desatada es fácil de lograr) sino porque es más cercano al papel creador de Dios, de ahí que hable de “subcreación” para definir el proceso constructivo del relato de fantasía. Y, ciertamente, esto es lo que hizo Tolkien: crear un universo completo (Eä) –sistemáticamente, no como otros autores menos dotados que se contentan con un mero agregado de héroes, culturas y acontecimientos–. La fantasía es como cualquier otro género literario, funciona según las mismas reglas que cualquier otro relato, aunque posea las suyas propias, como cualquier género. Pero no es uno aparte, segregado del tronco común de la literatura.

 “Sobre los cuentos de hadas” es una confesión y una auténtica poética de mucho más alcance de lo que reza el título. Es una creación muy personal en la que Tolkien desbarra sobre sus  amores y temores. Este libro contiene además otros dos textos fundamentales para la comprensión del arte narrativo del maestro del fantasy: Hoja de Niggle y El herrero de Wootton Mayor. Hoja de Niggle es el relato más extraño de la producción tolkiniana, aunque tan sólo lo es dentro de ese corpus. Fuera de él es de lo más común, una alegoría de los miedos y emociones profundas de su autor. En el cuento, Tolkien expresa su miedo a no poder terminar su magna obra (la mitología de Arda, ciertamente inacabada) y expone las causas de tal incapacidad. Tolkien, enfermo de ultracorrección, asistemático y, externamente, acosado por las obligaciones, dejó mucho por hacer. Pero esto también dice mucho de su grandeza: el desarrollo de su obra ha consumido también la vida de su hijo Christopher, y aún queda mucho por hacer. Después de todo, la subcreación de un universo es un trabajo ingente, hasta para el más dotado de los hombres.

Ancalagon. Fuente: Lord of the Rings Online

Las piezas que componen este volumen, en mayor o menor medida, son algunos aquellos cuadros que Niggle adosaba a la su gran pintura del Árbol. Ayudan a dar mayor profundidad a Eä y ayudan a conectar el mundo de Frodo, de Morgoth, de Glorfindel, con el nuestro. En ellos, pese a la aparente sencillez e infantilismo, “hay atisbos de cosas más antiguas, oscuras y profundas”. Sin embargo, no todos están dotados del buen pulso narrativo de Tolkien. Roverandom es un relato repleto de maravillas, con escenas de gran belleza, pero carente de ritmo y tensión. No es extraño que sólo se publicara en 1998, veinticinco años después de la muerte de su celebérrimo autor, 73 años después de ser escrito, 62 años después de la primera tentativa de publicación. Y en cuanto a los poemas de Tom Bombadil, como textos procedentes de diversos momentos de inspiración, agregados casi artificialmente en un único tomo, son francamente irregulares. No obstante, incluye joyas como “Errabundo” o “El tesoro”.

Egidio, el granjero de Ham es quizá el relato más conocido del volumen. Se trata de una leyenda bien tramada, divertida, más cercana en el tiempo que las aventuras de Bilbo, pues parece inscribirse en tiempos ya históricos, aunque todavía quedaban dragones y gigantes. Se trata un manifiesto conservador en el que “lo viejo y lo tradicional derrotan a lo académico y lo moderno”. Así, el trabuco de Egidio es confundido con “tábanos”, pero la mera presencia de Tajarrabos basta para someter al terrible dragón Crisófilax. De entre los cuentos de hadas tradicionales de Tolkien, quizá sea el mejor, en parte gracias al humor que lo recorre y vivifica.

http://animefrikirol.blogspot.com/2007_03_01_archive.html

Tolkien lleva décadas formando parte de la educación lectora de Occidente, aunque no siempre ha sido valorado justamente como escritor y tan sólo como renovador de un género muy concreto y como autor de un best–seller inmortal –algo parecido a Los tres mosqueteros–. Más allá de sus cualidades como renovador de géneros y de mitos, como constructor de universos –Mundo Secundario–, Tolkien debe ser reivindicado como literato, pues tal cosa se sentía, y no otra cosa es. En su obra se tratan, con gran profundidad, los grandes temas de la literatura, las grandes preocupaciones del hombre, y se abordan desde las relaciones entre personajes, y entre estos y el mundo que les rodea. Literatura pura. Y es cierto que escogió una forma arcaizante, que dificulta la percepción de matices, que hay dragones y duendes, que sus personajes se mueven por valores antiguos, y que “Fantasía no puede quedar atrapada en una red de palabras, porque una de sus cualidades es la de ser indescriptible, aunque no imperceptible”.  Todo son dificultades, pero la obra de Tolkien pervive y crece y ocupa un lugar propio en el corazón de sus lectores. Por algo será.

Ficha: Cuentos desde el Reino Peligroso, J. R. R. Tolkien. Editorial Minotauro, 2009. 400 páginas. 21.50 €

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