Debajo de una palmera o bien de una sombrilla, sobre una tumbona o el sofá de casa -sutilmente ubicado bajo el chorro del aire acondicionado-, ha llegado el momento de tomar esos libros que hace mucho querían leer pero les faltaba tiempo. Los libros que les han regalado o que han ido adquiriendo con agosto en perspectiva, apilándolos mientras llegaba el sagrado momento del paréntesis vacacional. Aunque, si agosto les ha cogido por sorpresa, con las reservas literarias escasas o vacías, aquí les presentamos cinco títulos escogidos de entre la vorágine editorial; cinco títulos que reúnen las cualidades del buen libro estival, acción, emoción y aprecio por el lector. En estos tiempos –literariamente hablando- de misterios evangélicos y marianos, el lector agradece más que lo aprecien, y si además se le ofrece un puñado de horas de diversión, disfrute y hasta aprendizaje, miel sobre hojuelas.
1.- Histórica

EL DÍA QUE ESPAÑA DERROTÓ A INGLATERRA
Autor: Pablo Victoria.
Editorial: Áltera.
Paginas: 288.
Precio: 23 €.
El 13 de marzo de 1741, un avieso ‘bosque’ de velas apareció en el horizonte frente a Cartagena de Indias. La mayor escuadra hasta la fecha, mayor aún que la Gran Armada de Felipe II, comandada por el orgulloso y victorioso almirante Vernon, cercaba el puerto de la heroica ciudad con la intención de rendirla y someterla. Constaba de 186 buques, 23.000 hombres y unos 3.000 cañones, y estaban tan seguros de su victoria que, antes de rendir a la ciudad, ya habían acuñado monedas con la leyenda: “Los héroes británicos tomaron Cartagena, 1º de abril de 1741”.
En una de las monedas, Vernon recibía la espada de un hombre arrodillado, diáfana representación de la derrota española. Para alegría de los numismáticos, dicha derrota no llegó a darse. Aquel hombre arrodillado, que a la sazón era tuerto, manco y cojo, con sólo seis navíos y menos hombres que cañones portaban los ingleses, logró defender la ciudad y causar al ejército invasor la que, probablemente, haya sido la mayor y más humillante derrota de su historia.
Blas de Lezo, cuyo nombre apenas recordamos gracias a la desidia patria, era aquel medio-hombre, que se erige en protagonista de este relato. Un personaje de este calado, que si hubiera nacido británico estaría hasta en la sopa, nos ha sido escamoteado, y el colombiano Pablo Victoria se esfuerza en redimir esta incuria. Para ello, elabora una suerte de novela histórica muy próxima al ensayo.
Escrita con una prosa culta, aunque con ingenuidad narrativa, es más una buena biografía que una regular novela. Esta es una historia que debe ser contada y merece ser leída, un trozo de nuestro pasado que nos ha sido amputado y que con estas páginas comienza a repararse. Bien hilada, concienzudamente documentada, y editorialmente armada con diverso material gráfico, esta es una obra que no debería pasársenos por alto. Por último, no se pierdan la anécdota de las monjas sitiadas, aberrante como sólo puede ser la historia de España.
2.- Fantástica

EL COLECCIONISTA DE ALMAS PERDIDAS
Autora: Irene Gracia.
Editorial: Siruela.
Páginas: 228.
Precio: 18.90 €.
Las palabras, desde antiguo, han estado investidas de poder mágico. A través de poemas y canciones, brujos, hechiceros y sacerdotes creían poder dominar las fuerzas ocultas de la naturaleza. La palabra explica el mundo, lo delimita y lo transforma, el mundo nunca fue lo mismo desde que a alguien se le ocurrió decir “pienso, luego existo”, aunque no fuera un pensamiento original.
También desde muy antiguo, el hombre utiliza los cuentos para situarse en el universo, ya fueran los aedos homéricos o los juglares medievales, que hacían de la empatía su principal virtud y, mediante las palabras, lograban un solapamiento tal con su auditorio que provocaban emociones verídicas a partir de hechos que sólo cobraban existencia por mor de esas emociones inoculadas en el oyente.
El clan de los Chat, protagonista de la última novela de Irene Gracia, se dedica a reproducir el mundo, a perfeccionarlo, a través de cuentos, maquetas o autómatas. Vida y muerte, realidad y ficción se confunden en esta novela que busca homenajear al antiguo arte del relato, cuando todavía era un oficio artesanal de productos y no de firmas, como los autómatas de Horacio Chat. De ahí que Anatol Chat, cansado de una vida de grandes ferias y exposiciones universales, descienda a la pequeña verbena; que de los autómatas se pase a los títeres, tomando así un mayor contacto con el público.
Anatol no crea para los críticos, sino para el público, que es el que disfruta y degusta sus obras. Es así como logra dominar –o cree dominar- la magia de las palabras, alcanzando así gran poder sobre la vida y la muerte. Demasiado tarde advertirá que la palabra es un ente demasiado poderoso, que es incontrolable como los buenos demonios y que devora la vida trocándola en eternidad –que es lo que, en el fondo, busca Anatol con sus creaciones.
Esta obra bebe de muy diversas fuentes, Nietzsche, Freud, Hoffmann, Poe, Borges o Las mil y una noches, elaborando una fábula en torno a la creación artística, un relato de aprendizaje y una narración gótica de terror, con vivos que se enamoran de espectros, cabezas jibarizadas, espíritus parlantes y marionetas que prosiguen el espectáculo mientras marionetista y público yacen muertos.
Una autora que se dirige al mundo interior de sus lectores desde el expresionismo lírico, con oficio y genio. Una lectura refrescante por su desbordante imaginación, por la hondura de sus temas, por las cualidades de su escritura, que arrancará el alma de nuestros torrados cuerpos y la elevará al mundo onírico y mágico del que proceden los cuentos.
3.- Clásica

ENTRE LA TIERRA Y EL MAR
Autor: Joseph Conrad.
Editorial: Belacqua.
Páginas: 281.
Precio: 21 €.
Una selección vacacional que se precie no puede prescindir de relatos marineros, y menos aún de Joseph Conrad. La dificultad radica en elegir un título de entre los muchos magníficos que este polaco escribió en la lengua de Chaucer. Dejando de lado los más conocidos, como El corazón de las tinieblas o Lord Jim, el clásico reeditado por Belacqua reúne todos los ingredientes de la obra conradiana: el exótico Índico, personajes imborrables, pesimismo irónico y la maldad del hombre como motor del relato. Aunque, más que maldad, quizá haya una incapacidad del ser humano para adaptarse, para hacer suyo el entorno, algo que entiende bien un marinero acostumbrado a bregar con el viento y las olas. Ya sea una jovencita aislada en una mansión, un marino de buena familia, o un oficial mediocre, la vida se les hace cuesta arriba y son incapaces de afrontarla.
Tres relatos componen este volumen. En Freya, la de las siete islas, el viejo Nelson, o Nielsen, asiste ciego al romance entre su hija y el apuesto capitán del Bonito, pero será un contrahecho oficial holandés quien termine por sacar a la luz los verdaderos sentimientos de cada cual. Su incapacidad para hacerse apreciar y respetar, para que Freya le considere algo distinto a un bufón, generará en él un rencor tan intenso como para voltear el mundo de apariencias que Conrad teje para engañarnos, para hacernos creer que no hay más aquí que una narración romántica al uso.
Una sonrisa de la fortuna narra una experiencia personal del autor, pasada por el tamiz de la imaginación literaria. En ella encontramos una isla que funciona a modo de microcosmos y una misteriosa joven, totalmente ajena al mundo, totalmente inadaptada, que llegará a torcer la percepción de un avezado capitán aunque, como en todo buen cuento de hadas, un beso deshará el hechizo. Por último, El copartícipe secreto, el relato más extraño de la terna aunque aparentemente sea el más sencillo: un capitán que se estrena y, en su primera noche como tal, en medio de una calma chicha, se topa con un individuo que llega nadando, un individuo que es como su reflejo, pues ambos trataron de adaptarse a la pequeña sociedad que constituye la tripulación de un barco.
4.- Aventura

EL ENAMORADO DE LA OSA MAYOR
Autor: Sergiusz Piasecki.
Editorial: Acantilado.
Páginas: 503.
Precio: 26 €.
Aunque varias veces editada en España desde los años 40, Acantilado por fin ofrece una edición verdaderamente nueva, al volver a traducir la obra, directamente del polaco, como ya se venía reclamando desde hace algunos años. Y cuantas más reediciones se hagan de esta novela, mucho mejor, pues esta tiene la desgracia de que en su virtud está su defecto, y corre el peligro de ser infravalorada. Su estilo claro y directo, su aparente falta de profundidad como mero relato de aventuras, hacen de su lectura un placentero viaje y un emocionante disfrute.
Ahora bien, esta novela no es tan sólo la autobiografía romántica de un contrabandista. A lo largo de toda la novela, el lector atento advertirá el íntimo conflicto de un personaje complejo y su búsqueda del sentido de la vida algo que, por contraste, resulta más evidente en las últimas paginas, cuando Wladek, el protagonista, opone su vida recia en la frontera a su figura, elegantemente vestida y reflejada en un espejo de cuerpo entero, mientras pasa unos días de parranda y negocio en la ciudad de Vilnius.
La verdadera frontera es esa, donde todos son acechantes “caravinagres”, donde “la verdad pasa de contrabando” (p. 437). Es, pues, como las mejores narraciones de aventuras, una novela con gran variedad de ángulos y planos, cuya percepción dependerá de la profundidad con que el ojo del lector sea capaz de mirar. Una historia fluida, narrada con evidente talento, y que tiene como nudo gordiano la oposición entre la hermosa Fela y la fascinante constelación de la Osa Mayor, es decir, entre la vida sedentaria y la vida aventurera, estilos de vida entre los que el protagonista se debatirá a lo largo de todo el volumen. Una historia que, afortunadamente, es reeditada de cuando en cuando y eso la salvará para próximas generaciones, que podrán ser absorbidos por su vigorosa narración como otros lo fueron antes que nosotros.
5.- Negra

CRÍMENES CONTADOS
Autores: varios (Edición de Fernando Martínez Laínez).
Editorial: Menoscuarto.
Páginas: 266.
Precio: 15 €.
Un avezado narrador como Martínez Laínez presenta esta antología del relato negro español, una cata que nos acerca a este género que, desde que comenzó a cultivarse en nuestro país, hacia finales de los sesenta, ha progresado mucho en lo referido a difusión y ventas. También ha evolucionado, como no podía ser de otra manera, desde los modelos norteamericanos hasta los actuales epígonos del español medio o marginado que ahora protagonizan estos textos. Es decir, que cada vez más podemos afirmar que poseemos una narrativa negra patria, más acorde con nuestro carácter y constitución.
Esta antología funciona como una aperitivo, a la espera de platos más fuertes. Encontramos en ella una gran diversidad de estilos y enfoques, aunque todos coincidan en algunos rasgos, como el cinismo de los investigadores o la motivación de los crímenes, basada más en lo irracional e inopinado que en la ambición u otras emociones más lógicas. Muestran un mundo carente de orden, un mundo que es como una ruleta rusa en el que a cualquiera le puede tocar el único cartucho. Todo es inhóspito y oscuro, y de ahí el cinismo y la desesperanza de unos antihéroes que no esperan resolver nada, envueltos en el fatalismo de lo inevitable.
A través de estos relatos podemos tomar el pulso a la cara oculta de nuestra sociedad de una forma más compleja que la que ofrecen las páginas de sucesos y los programas morbosos de media tarde en televisión. Así, estos relatos no caen en la tentación de intentar entender y hacer amable al criminal, al asesino, sino que lo presenta como un monstruo totalmente despojado de sus ropajes humanos. Ello es un indicador de madurez en el género, al haber abandonado la pretensión de manipular a sus lectores. A partir de aquí pueden seguir el hilo hasta el detective que más les guste, hay para elegir y casi todos resultan satisfactorios.
Libros de Pablo Victoria, Irene Gracia, Joseph Conrad, Sergiusz Piasecki y otros.