Dic 31
Escrito en El museo.
Etiquetas: Antonio Villacorta, biografía, historia de España31/12/2009
Se lamentaba hace una década Manuel Fernández Álvarez, en su monumental biografía de Carlos V (El César y el hombre, Espasa-Calpe), de la ausencia de biografías de valor de la emperatriz Isabel. A corregir este vacío se ha dispuesto Antonio Villacorta, autor de libros como Las mujeres de Lope de Vega o las biografías del [...] [...more]
Se lamentaba hace una década Manuel Fernández Álvarez, en su monumental biografía de Carlos V (El César y el hombre, Espasa-Calpe), de la ausencia de biografías de valor de la emperatriz Isabel. A corregir este vacío se ha dispuesto Antonio Villacorta, autor de libros como Las mujeres de Lope de Vega o las biografías del rey don Sebastián de Portugal o Juana de Austria, la jesuita, que logró entrar en la Compañía de Jesús, vetada a mujeres, pronunciando los votos bajo el nombre de Mateo Sánchez. Salta a la vista que estos personajes tienen un interés propio, por su excentricidad o su relevancia histórica. Sin embargo, Isabel de Portugal parece cobrar importancia tan sólo por préstamo de su ilustre esposo, Carlos V de Alemania, I de España.
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Jul 29
Escrito en El museo.
Etiquetas: biografía, literatura fantástica, Patrick Rothfuss, temas del siglo XX29/07/2009
Un fantástico bestseller. El nombre del viento. Patrick Rothfuss.
Lo normal, cuando a un libro de fantasía le llueven los elogios, es volverse suspicaz. Si leemos la contracubierta y encontramos un texto extraordinariamente semejante al discurso del replicante Roy Batty en Blade Runner, las dudas aumentan. Pero nos ha dicho algún amigo en el que confiamos [...] [...more]

Un fantástico bestseller. El nombre del viento. Patrick Rothfuss.
Lo normal, cuando a un libro de fantasía le llueven los elogios, es volverse suspicaz. Si leemos la contracubierta y encontramos un texto extraordinariamente semejante al discurso del replicante Roy Batty en Blade Runner, las dudas aumentan. Pero nos ha dicho algún amigo en el que confiamos que merece la pena. Así que lo abrimos. Aparece un mapa casi calcado del de la Tierra Media, en el que sospechosamente el territorio donde viven los protagonistas se llama “la Mancomunidad”, un lugar alejado de los peligros del mundo donde viven gentes sencillas. Ése amigo ya no nos cae tan bien, pero leemos algunas páginas. Al parecer, al autor le ha llevado trece años escribir la novela, buscando la perfección, porque “si quieres hacer algo, mejor que lo hagas bien”. Encontramos un estilo ampuloso, elegíaco: “era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte”. Mas, ¡quién dijo miedo! Son sólo ochocientas páginas, que me han costado veintitrés euros, que en tiempos de crisis no es poca cosa. Si son tan pacientes quizá estén de enhorabuena. Porque, a partir de ahí…
Chismorreos históricos. Los Duques de Windsor. José Miguel Romaña
El que brevemente fue Eduardo VIII despierta emociones contrapuestas, y si no él al menos su leyenda. Por una parte, su “abdicación por amor” provoca simpatía; por otra, sus inclinaciones nazis provocan rechazo y repugnancia. Parece difícil conciliar ambas posturas, pero detrás de la leyenda rosa siempre se esconde una verdad histórica que, aunque difícil de desenmarañar, revela un fondo mucho más compleja e interesante que el simple romance contra viento y marea. José Miguel Romaña separa y ordena sus hilos en las páginas de esta biografía, más del Duque que de la Duquesa, y que no puede dejar de lado un marco histórico que tiene especial significado en esta historia de amor. Y es que, en cuanto el autor abre un par de cortinas, tejidas por la mente calenturienta e ingenua de algunos devotos del cuché, encontramos a un Duque que nunca dejó de ser un adolescente, tanto física como mental y psicológicamente…
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Jun 19
Escrito en El museo.
Etiquetas: anarquismo, biografía, Guerra Civil, historia de España19/06/2009
De un momento histórico como nuestra triste Guerra Civil, pocos ejemplos edificantes se pueden extraer. Entre militares y milicianos cegados por su misión destructiva, criminales de diversa laya y aterrorizadas víctimas, sólo enseñanzas negativas quedan al lector, aunque en la memoria de los cada vez más escasos supervivientes aparezca, surgiendo entre la sangre y la [...] [...more]
De un momento histórico como nuestra triste Guerra Civil, pocos ejemplos edificantes se pueden extraer. Entre militares y milicianos cegados por su misión destructiva, criminales de diversa laya y aterrorizadas víctimas, sólo enseñanzas negativas quedan al lector, aunque en la memoria de los cada vez más escasos supervivientes aparezca, surgiendo entre la sangre y la ruina, una mano amiga que se tendió, inesperada y fantástica, con socorro y consuelo. Manos de algunos hombres buenos que, a riesgo de su propia salud, a veces de su propia vida, cumplieron con valor el deber de todo ser humano de prestar ayuda al necesitado, fuera este amigo o adversario. Uno de aquellos hombres fue Melchor Rodríguez, anarquista, apodado “el ángel rojo” -y también, por los suyos, “el ángel traidor”, sin serlo-, el hombre que terminó con las sacas y paseos en el Madrid sitiado, por mor de unos ideales que no consentían la injusticia, ni la crueldad, y sí la humanidad y la justicia…
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May 25
Escrito en El museo.
Etiquetas: biografía, historia de España25/05/2009
Para el lector español, Manuel Filiberto de Saboya fue el general que dirigió la batalla de San Quintín, gran victoria que Felipe II sólo aprovechó para poner en marcha su magno proyecto funerario y palaciego: El Escorial. Pero, ¿qué hacía el duque de Saboya gobernando los Países Bajos en nombre del Monarca español y dirigiendo [...] [...more]
Para el lector español, Manuel Filiberto de Saboya fue el general que dirigió la batalla de San Quintín, gran victoria que Felipe II sólo aprovechó para poner en marcha su magno proyecto funerario y palaciego: El Escorial. Pero, ¿qué hacía el duque de Saboya gobernando los Países Bajos en nombre del Monarca español y dirigiendo sus ejércitos? Saboya perdió su independencia en 1536, en el marco de las guerras italianas entre Francisco I y Carlos V. Todo el ducado fue ocupado y así comenzó su vida itinerante, alejada de sus estados. Saboya se había convertido en un trozo de tierra vital para los proyectos de las dos grandes potencias del Renacimiento. La biografía de Pierpaolo Merlin se centra en los años en que, tras recuperar Saboya, se ocupó de dotar de una estructura moderna el estado, aun medieval, y sus movimientos diplomáticos para conservar y ampliar su autonomía frente a España y Francia.
La cuestión de su neutralidad ha sido muy debatida. Para algunos fue neutral –e italianista–; para otros, filoespañol; para otros, filofrancés. Aunque siempre buscó la manera de ser independiente, sabía que por una parte Francia siempre ansiaría sus estados –como confirmaría la historia– y, aunque con matices, España era su aliado más seguro y menos peligroso –algo que no entendió su hijo–, dado que para los intereses hispanos Saboya-Piamonte sólo era una marca para Milán, así como un paso necesario para sus tropas, y la garantía de equilibrio en Italia, lo que más convenía a sus intereses. De todos modos, su relación con España estuvo llena de recelos, especialmente por el lado español, pues Felipe II –aparte de tener una buena relación personal con su primo, al que apreciaba sinceramente– y sus ministros temían un posible acercamiento a Francia que pusiera en peligro Milán.
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Ene 30
Escrito en El museo.
Etiquetas: Áltera, biografía, Peter Steinbach, temas del siglo XX30/01/2009
Las culturas antiguas se erigieron sobre mitos heroicos. La griega lo hizo sobre Heracles y su limpia de monstruos a lo largo y ancho del Mediterráneo –incluyendo la Península Ibérica-; en la nórdica, héroes como Beowulf o su equivalente cristiano, San Jorge, hicieron lo propio con quimeras y dragones. Los héroes eliminaban a las criaturas [...] [...more]
Las culturas antiguas se erigieron sobre mitos heroicos. La griega lo hizo sobre Heracles y su limpia de monstruos a lo largo y ancho del Mediterráneo –incluyendo la Península Ibérica-; en la nórdica, héroes como Beowulf o su equivalente cristiano, San Jorge, hicieron lo propio con quimeras y dragones. Los héroes eliminaban a las criaturas infernales que estorbaban la supervivencia del hombre y dejaban habitable un mundo con anterioridad tenebroso y mortal. Pero el ser humano quedó entonces a solas con su propia monstruosidad, más terrible, más cruel, que la de cualquier demonio. Y los héroes, en la vida real, muchas veces quedan atrapados en las fauces del lobo.
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