Ene 11
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: Alberto Santamaría, literatura de vanguardia, literatura española11/01/2010
“Acaba de aparecer un nuevo libro. Lo he titulado B y es un libro en prosa. Tal vez sea una novela”. Eso nos dice el poeta y crítico Alberto Santamaría, padre de la criatura. Se refiere a ello como algo “nuevo”, y lo es, no sólo en el sentido de “efímero ocupante del escaparate de [...] [...more]
“Acaba de aparecer un nuevo libro. Lo he titulado B y es un libro en prosa. Tal vez sea una novela”. Eso nos dice el poeta y crítico Alberto Santamaría, padre de la criatura. Se refiere a ello como algo “nuevo”, y lo es, no sólo en el sentido de “efímero ocupante del escaparate de una librería”, sino en el de “experimento”, una forma muy personal de narrar no muy alejada de su obra poética precedente. Es nuevo porque es su primera obra narrativa. Es nuevo porque se distingue de la narrativa general, no por aportar técnicas o estructuras novedosas, sino la mirada única del autor -algo que parece inevitable, pero no lo es-. El argumento es tan breve como la misma obra: B habla ante una cámara; se confiesa, pero no se explica, sino que narra aleatoriamente fragmentos de su vida, sabedor de que la muerte lo acecha. No como a cualquiera, en un horizonte indeterminado o lejano, sino presente: la muerte es su compañera desde que su hermano le disparara -¿accidentalmente?- en la rodilla. “La bala, como una cápsula terrorista, esparcirá por tu cuerpo todo su veneno”.
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Nov 27
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: autoficción, Hilario J. Rodríguez, literatura española27/11/2009
Hilario J. Rodríguez -conocido crítico de cine en varios medios- es un libropésico peculiar, que tiene más de albañil que de caníbal. Los libros son para él ladrillos para construir “diques de contención contra el desorden de la vida”. El proceso de erección de ese dique lo narró en Construyendo Babel, una novela injustamente discreta [...] [...more]
Hilario J. Rodríguez -conocido crítico de cine en varios medios- es un libropésico peculiar, que tiene más de albañil que de caníbal. Los libros son para él ladrillos para construir “diques de contención contra el desorden de la vida”. El proceso de erección de ese dique lo narró en Construyendo Babel, una novela injustamente discreta por haber sido publicada en una pequeña editorial; selecta, pero pequeña. El otro mundo es una novela igualmente deliciosa, algo más nutrida de dolor, que tampoco merece ser ignorada. Me cuesta creer que un libro, como afirma Miguel Ángel Muñoz en su blog “El síndrome Chéjov” -desgraciadamente desaparecido de la red- sobre Mapa mudo -la “fuga literaria” de Rodríguez- pueda tener “vocación de secreto”. Quizá este tipo de literatura autoficcional tienda también a la reserva, pero puede provocar en los lectores un enorme caudal de emociones y pensamientos valiosos.
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Nov 10
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: Alan Bradley, literatura canadiense, misterio10/11/2009
Con esta entretenidísima, inteligente e irónica novela, Alan Bradley obtuvo el Debut Dagger Award de la Crime Writer’s Association. Flavia de los extraños talentos es una novela de misterio, una investigación a la antigua usanza con algunos componentes de modernidad, tal como la protagonista, una niña dotada de “extraños talentos” -expresión que pertenece a la [...] [...more]
Con esta entretenidísima, inteligente e irónica novela, Alan Bradley obtuvo el Debut Dagger Award de la Crime Writer’s Association. Flavia de los extraños talentos es una novela de misterio, una investigación a la antigua usanza con algunos componentes de modernidad, tal como la protagonista, una niña dotada de “extraños talentos” -expresión que pertenece a la edición española, pero que es muy acertada y sugerente- y una personalidad no menos peculiar, que habita una vieja mansión junto a sus hermanas Ophelia y Daphne -a las que odia, sentimiento compartido por ellas-, su padre, ex militar aficionado a la filatelia y víctima de un oscuro pasado, el criado Dogger, con algún desequilibrio mental, y la cocinera sra. Mullet, autora de horrendas tartas de crema.
La vida transcurre allí monótona, opresiva, entre las ofensas mutuas y las consiguientes venganzas de las hermanas, el silencio reconcentrado del padre y la sombra de la madre desaparecida en extrañas circunstancias. Hasta que una mañana Flavia descubre un cadáver en el huerto de pepinos. Parece un desconocido, pero en seguida advierte que no lo es tanto. Así comienza a desplegar sus talentos en una carrera contra la policía por descubrir al autor del crimen, del que inmediatamente es acusado el padre.
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Ago 06
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: literatura africana, literatura española, literatura portuguesa, misterio6/08/2009
Otra vuelta de tuerca. El estatus. Alberto Olmos.
La nueva novela de Alberto Olmos tiene todos los ingedientes de una convencional narración de misterio. La protagonizan dos mujeres solas, madre e hija, que pasan a habitar un territorio que, para ellas, es inhóspito: el primer piso de Schmelgelme 34, donde aguardan la llegada del marido y [...] [...more]
Otra vuelta de tuerca. El estatus. Alberto Olmos.
La nueva novela de Alberto Olmos tiene todos los ingedientes de una convencional narración de misterio. La protagonizan dos mujeres solas, madre e hija, que pasan a habitar un territorio que, para ellas, es inhóspito: el primer piso de Schmelgelme 34, donde aguardan la llegada del marido y padre. Han cambiado su cómoda villa campestre, repleta de criados, por ese retazo urbano y una criada inexperta y deslenguada, indiferente ante las diferencias de clase entre ella y su señora, que sin embargo las tiene muy bien presentes. La hija, Clarita, que está en la edad de las primeras menstruaciones, traba una peregrina amistad con el no menos extraño portero del inmueble, Jesualdo, un gigante discapacitado cuyas inclinaciones se hacen pronto evidentes. Junto a las nuevas inquilinas y su criada, parece ser el único habitante del edificio, en el que sin embargo pronto comienzan a suceder episodios inexplicables. La apariencia de convencionalidad se disipa pronto. En seguida aparecen dos voces junto a la del narrador: la de las protagonistas, que dialogan desde algún lugar fuera del tiempo, y la del portero, un monólogo interior -recurso que emplea profusamente el autor, especialmente hacia el final del volumen- que evoca al Benjy Compson de Faulkner…
La vida es sueño. El vendedor de pasados. José Eduardo Agualusa
El vendedor de pasados es una novela fragmentaria, narrada por un geco y protagonizada por un negro albino cuyo oficio es inventar pasados y para quien “Eça [de Queiroz] fue mi primera cuna”. Si su curiosidad no se ve ya un poco excitada no sé qué más les puedo decir. Esta obra ha recibido el Independent Foreign Fiction Prize (2007) y su autor, José Eduardo Agualusa, es uno de los principales representantes de la nueva literatura africana. Nacido en Angola, de familia portuguesa y brasileña, salta a la vista que el mestizaje va a jugar un papel relevante en su escritura que, si bebe literariamente de la tradición portuguesa -como justifica su protagonista, Félix Ventura, en la cita anterior-, se ve muy influida por la cultura angoleña -también confiesa, al final de la novela, que es animista-…
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Jun 18
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: literatura alemana, literatura española, literatura y arte, literatura y cine18/06/2009
La creación como motivo. Mirar al agua. Javier Sáez de Ibarra
Todo libro, de cualquier género, que tenga que ver con el arte contemporáneo, debe empezar por el principio: el pasmo del espectador y un principio de entendimiento. Así ocurre en Mirar al agua, Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, que arranca con el [...] [...more]
La creación como motivo. Mirar al agua. Javier Sáez de Ibarra
Todo libro, de cualquier género, que tenga que ver con el arte contemporáneo, debe empezar por el principio: el pasmo del espectador y un principio de entendimiento. Así ocurre en Mirar al agua, Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, que arranca con el relato que da nombre al conjunto y en el que el misterio del arte y del amor se funden para principiar una respuesta al divorcio existente entre el hombre común y el arte de nuestra época. Y es que, como destacó el jurado, no es muy habitual en nuestras letras el diálogo con las artes plásticas, como sin embargo sí lo es en las anglosajonas. El propio autor lo anuncia en uno de los lemas del libro –por otra parte muy cargado de éstos, todos significativos y orientativos-, una cita de Iván de la Nuez: “el arte le ofrece a la literatura la posibilidad de continuar, desde otras perspectivas, sus labores narrativas o sus tareas como cartero de la sabiduría. El choque entre ambos ámbitos producirá seguramente una nueva poética del siglo que empieza”…
La quimera del oro. El tesoro de Sierra Madre. B. Traven.
Hay novelas condenadas a sobrevivir por mor de sus descendientes fílmicos, que gozan de un mayor reconocimiento y, a veces, de una mejor factura. El caso más conocido es Lo que el viento se llevó, pero El tesoro de Sierra Madre es igualmente prototípico. La gran película de John Huston es uno de los clásicos del cine norteamericano de la edad dorada -y uno de los últimos- y, en muchos aspectos, supera a la novela de Bruno Traven, un escritor inquieto y enigmático que siempre huyó de la celebridad y el reconocimiento sembrando de pistas falsas su biografía y cambiando periódicamente de seudónimo -su nombre real es desconocido-…
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