Jun 03

De La Habana un barco, de Hotel Postmoderno

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , 3/06/2010

Cada vez que me “toca” reseñar un libro de esa corriente cuasirrevolucionaria afterpop, nocillera o mutante, me entran sudores. No sólo porque a la segunda metí la pata, por prisas e ignorancia, sino porque, pese a los ensayos de Eloy Fernández Porta o Viente Luis Mora, no termino de pillar la diferencia entre pop y afterpop, ni la alteridad de posmoderinidad y pos-posmodernidad (como de hecho no me parece la posmodernidad sino una fase más de la modernidad, convicción surgida cuando estudiaba la pesante filosofía de la que ahora huyo). Pero uno, que es un sacrificado currante, está obligado a hacer este tipo de cosas; y además, De La Habana un barco no fue una lectura del todo desagradable. Bien es cierto que no terminan de convencerme estas estéticas canallescas o su irreverencia literaria, o más bien el aspecto de su irreverencia. Pero por momentos es una lectura grata e inteligente, aunque se adivina una mano mejor que las otras, creo saber de quién es, espero poder confirmarlo (huelga decir, por tanto, que para mí lo más relevante de la literatura es la autoría, que HP trata de borrar: lo único real es el individuo).

Lee mi reseña de De La Habana un barco en El Confidencial →

Lo que dice la editorial:

“15 de febrero de 1898: Por causas desconocidas, el U. S. Maine explota en las costas de Santiago de Cuba. En España, José Chico, un patriota, alfonsino, anticarlista, descarga sus pulsiones sexuales con Aurèlie, una prostituta tuberculosa y francesa amante de Lucas Rodríguez, un palmero que tenía sal en los ojos y limón en la sonrisa (hasta que es enviado a la guerra que comienza). La meretriz le escribe cartas a un amado que no puede leer. En su nombre, responde Sebastián de Unamuno, autoexiliado a Cuba por culpa de su primo Miguel. En la isla, los ánimos de independencia movilizan a Horacio, un ex esclavo con poderes mágicos. Vivirá para Neema, su mujer, la más bella de Cuba, guerrera con aptitudes caníbales. Mochina, una niña prostituta, dispone para la muerte a aquellos que se muestran por La Habana mientras acaricia su lugar en el mundo bendecida por los orishas. José Martí muere en batalla como tenía previsto. En las costas cubanas, el almirante Cervera confunde el honor y la muerte innecesaria, el general Pareja defiende Guantánamo y Moisés, un soldado ciego, es el único de su batallón que ve lo que sucede. (En 2015, Eduardo Punset visita al físico Paul Davies, en Australia, quien acaba de adquirir el DeLorean de Regreso al futuro. Juntos, contra sus pronósticos y por un error en la novela, romperán la ley del espacio-tiempo y aperecerán en Cuba, a bordo del U. S. Maine, el 15 de febrero de 1898). ¿Podía imaginar el abuelo de George Bush tener un nieto así? ¿Hubiera tenido el mismo éxito Regreso al futuro sin la participación de Michael J. Fox? Esto, y mucho más (como la aparición especial de Ramón del Valle-Inclán, en el papel de sí mismo pero con las dos manos), forma parte de la última ocurrencia genial de Hotel Postmoderno, De La Habana un barco, una aventura histórica extraordinaria, desopilante y única que no solo le hará pasar una lectura inolvidable, sino que, además de revivir un momento fundamental de la historia de España, le enseñará a armar un barco dentro de una botella. (Esta edición especial incluye textos extra de los autores).”

Ficha del libro en Lengua de trapo →

¿Qué es Hotel Postmoderno?

““Hotel Postmoderno” es el resultado de un proceso de trabajo a cuatro manos. Cuatro escritores y creadores valencianos decidieron poner en marcha un blog compartido y, tomando como punto de encuentro de las historias un hotel, comenzaron lo que ellos mismos califican como “la primera travesura literaria del primer grupo literario Post”. En este blog, los capítulos que más tarde integrarían la novela “Hotel Postmoderno” (Ed. Inéditor) aparecían sin firmar, y ni siquiera los propios “post” sabían quién era su verdadero autor; perder el concepto de autoría era una de sus reglas, y lo habían conseguido. Ni los personajes ni sus relatos pertenecían a nadie. De este modo, los protagonistas pasaban de una mano a otra y sus historias daban giros inesperados (a veces debidos a venganzas o disputas personales entre los autores, otras veces a razones estrictamente literarias), lo que dio sorpresa y dinamismo a una novela divertidísima de leer, que no deja de sorprender hasta la última página.”

Bitácora del grupo literario Hotel Postmoderno →

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May 27

Algo elemental, de Eliot Weinberger

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , 27/05/2010

Con la Tierra plana y la globalización en marcha, aún con todo eso, Oriente sigue siendo misterioso. El éxito de China, el prestigio de Japón, el desarrollo de Corea del Sur o India no han cambiado eso. Oriente sigue siendo un misterio, aunque se conduzca un Tata, un Hyundai o un Toyota. Aunque acabes de comprar un mezcla salsas “Made in China” que en un par de días se irá al fondo del armario. O quizá por eso, también. En estas sociedades tan organizadas en las que vivimos tenemos hambre de misterio -y sólo por eso Iker Jiménez no sólo tiene trabajo, sino éxito- y de conexión telúrica y cósmica. Por debajo del asfalto sigue habiendo tierra, latiendo. Por encima del champiñón de contaminación sigue habiendo cielo, respirando. Y, a pesar del nuevo HTC o del nuevo iPad, con todos sus circuitos y superconductores y billones de colores en pantalla, tiene que haber algo más. Ese algo, que los hombres y las culturas de todas las épocas han nombrado de muy diferentes maneras, es el misterio. Ese algo es lo que nos cuenta, con un susurro cómplice -y una sonrisa irónica, la prueba es exigente- Eliot Weinberger en Algo elemental.

Lee mi reseña de Algo elemental en  El Confidencial →

El texto de la solapa:

“Con este libro, Eliot Weinberger ha llevado el ensayo a territorios inexplorados, en las fronteras entre la poesía y la narrativa; su única exigencia es que la información aportada sea verificable. Weinberger ha creado un ensayo serial de carácter único cuyas piezas individuales convergen en una increíble variedad de temas: el viento, los rinocerontes, los santos católicos, los aztecas, la antigua cultura china, los mandeos iraníes, el desierto peruano, los tigres, Empédocles, Valmiki, la vida de Mahoma, el vórtice o las estrellas…”

Algo elemental, editorial Atalanta

Sobre el autor:

“De nacionalidad «neoyorquina», Eliot Weinberger, nacido en 1949, es uno de los ensayistas y traductores más reputados en su país. Editor de la selección de poesía estadounidense más importante de las últimas décadas, ha traducido la poesía de Borges, Octavio Paz, Huidobro, Villaurrutia o Bei Dao. Es autor de tres ensayos: Invenciones de papel (Vuelta, 1990), Outside stories (1992) y Rastros kármicos (Emecé, 2002). Sus artículos políticos reunidos en el volumen What Happened Here: Bush Cronicles han sido traducidos al español en dos ediciones: 12 de septiembre. Cartas de Nueva York (Era, 2003) y «Lo que oí sobre Irak (Lom, 2006). Fue finalista del Premio de la Crítica de Estados Unidos. ”

Entrevista en Letras libres →

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May 20

El libro de los niños, de A. S. Byatt

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , 20/05/2010

A esta novela, tan larga como amplia, le concedí durante unos días dedicación absoluta, anotando relaciones familiares, dibujando árboles genealógicos, buscando referencias culturales de esa época de smog y oropel, de estética medievalizante y desarrollo científico, que fue el ocaso de la etapa victoriana, imperial de Gran Bretaña. Mistress Byatt habrá dedicado un infierno de horas a documentarse, dada la cuidada ambientación histórica y artística -el Arts & Crafts de William Morris y Cía.- de la novela. En algunos aspectos me recuerda a otra novela igualmente amplia y ambiciosa, que consumió abundantes energías a su autora, y en algún sentido deja la misma sensación de fracaso, Olvidado rey Gudú, de nuestra Ana María Mature. ¡Grandiosos fracasos, en cualquier caso! A cuántos les gustaría fracasar así, con esa grandeza. Como el torero que cae en el ruedo, o el jinete que carga sobre un acerico de lanzas, el verdadero escritor tiene que pegársela así, con este extraño heroísmo literario. Y quizá nada más adecuado que fracasar narrando el fracaso y desmantelamiento de una época y una forma de ver el mundo.

Lee mi reseña de El libro de los niños en El Confidencial →

El texto de la contracubierta:

El libro de los niños transcurre durante el lento y destellante crepúsculo victoriano, esa apasionante época que va desde el final del siglo XIX hasta la primera guerra mundial. La protagonista de la novela es Olive Wellwood, una famosa escritora de libros infantiles. Ella y su numerosa familia viven en una casa de campo formando una especie de sociedad dedicada al culto del arte, la literatura, la conversación y la política. Cuando el hijo mayor de Olive sorprende a otro niño, de origen humilde, en una sala del Museo Victoria and Albert de Londres, dibujando un famoso candelabro, la vida de esas familias empezará a cambiar. El niño será adoptado por los Wellwood e ingresará así en un mundo deslumbrante, lleno de inquietantes misterios y fulgurantes deslumbramientos.

Novela sobre la relación entre niños y adultos, homenaje a la grandeza de la imaginación y elegía por el final de una era y de una generación que murió en las trincheras de la primera guerra mundial, El libro de los niños es una sinfonía narrativa de inagotable lectura, un libro llamado a figurar entre los grandes clásicos de nuestro tiempo.”

http://www.megustaleer.com/

Sobre A. S. Byatt:

“A. S. Byatt (Antonia Susan Byatt) Duquesa de Morpho Eugenia del Reino de Redonda nació en Sheffield, Inglaterra en 1936. Estudió en el Newham College de Cambridge, en el Bryn Mawr College de Pennsylvania y en el Somerville College de Oxford. Durante años fue profesora de Historia del Arte y Literatura en la Universidad de Londres. En 1993 ganó el premio Booker con su novela Posesión, aclamada internacionalmente y cuya  versión cinematográfica protagonizó Gwyneth Paltrow. Tras este éxito consagró su vida a la literatura y a la crítica literaria.
Elegante, de gustos refinados y descrita como una victoriana posmoderna, la obra de Byatt refleja su formación: un estilo muy literario, pleno de cultas referencias y con personajes pertenecientes al mundo académico y artístico. Es autora, entre otras novelas, de Ángeles e insectos, también adaptada al cine, y  Una mujer que silba. Es considerada como una autoridad en el análisis de los dos últimos siglos de literatura anglosajona. Ha publicado estudios literarios sobre Iris Murdoch, William Wordsworth y una edición de los ensayos de George Eliot. Es una de las autoras más celebradas de las letras británicas.”

http://www.alfaguara.com/es/autor/a-s-byatt/

http://www.asbyatt.com/

Lee también: El libro negro de los cuentos, ¡recomendadísimo!

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May 16

Covers, de Ronaldo Menéndez

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , 16/05/2010

Fui postergando, sin razón alguna, la lectura de este brevísimo tomo; a veces, retraso el disfrute de algo por una sádica desviación de mi carácter. Reservarme el caramelo de mi sabor favorito para el final. Mantener en la pila de próximas lecturas la obra de un autor que aprecio. Una forma de masoquismo inocente, que sin dejar secuelas produce el placer de la tortura autoinfligida. Finalmente lo leí, en apenas dos horas. Lectura voraz, con el ansia reprimida desbocada. Seguidamente releí Río Quibú, esa fascinante novela, en otro par de horas, confirmando lo que mi tímida memoria me había insinuado. Tal y como indica el título del nuevo libro de cuentos de Ronaldo Menéndez, Covers, los textos que lo componen son versiones de extraídas de su obra.

Lee mi reseña de Covers en El Confidencial →

El texto de la contracubierta:

“Dos formas de vivir la vida y muchas maneras de sentirla, esto es lo que nos propone Ronaldo Menéndez. Porque vivir en soledad y compañía es sentir el sexo, el amor, el sufrimiento, en una palabra, la vida. Y una vez más, con gran maestría en el manejo del lenguaje, el autor profundiza hasta nuestras entrañas escribiendo instantáneas, a modo de fotogramas, de una realidad que transita desde la autobiografía instalada en su Cuba natal al viaje más onírico y literario. Así, los cuentos que conforman este libro toman como referencia otros textos, incluso el cine, siendo una raíz conceptual que asume diversas formas y que demuestra que estamos ante un narrador excepcional.”

http://www.ppespuma.com/

Sobre Ronaldo Menéndez:

Ronaldo Menéndez (La Habana, 1970) es licenciado en Historia del Arte y en Bibliología y técnicas documentales. Su obra narrativa consta de tres libros de cuentos: Alguien se va lamiendo todo (Premio David de Cuba, 1990), El derecho al pataleo de los ahorcados (Premio Casa de las Américas de Cuba, 1997) y De modo que esto es la muerte (2002); y de las novelas La piel de Inesa (Premio Lengua de Trapo de Narrativa, 1999), Las bestias (2006), Río Quibú (2008) y Covers. En soledad y compañía (2010). Sus narraciones han aparecido en numerosas antologías en América Latina, Estados Unidos, Alemania, Francia y España, entre ellas Nuevos narradores cubanos (Siruela, 1998), Líneas aéreas (Lengua de Trapo, 1999), y El arquero inmóvil. Nuevas poéticas sobre el cuento (Páginas de Espuma, 2006). Colaboró durante años como crítico literario y de arte con las principales revistas especializadas cubanas, y como columnista en el diario El Comercio de Lima, ciudad en la que también fue profesor de Periodismo en centros de educación superior, antes de instalarse en Madrid en noviembre de 2004. Actualmente colabora con diversos medios periodísticos y como editor literario, y ejerce la docencia en institutos de formación literaria.”

http://www.ronaldomenendez.com/

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May 09

Novela once, obra dieciocho, de Dag Solstad

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , 9/05/2010

Con un título como el que lleva impreso (Novela once, obra dieciocho) es imposible no sentirse picado por la curiosidad -como aquel El último libro de Sergi Pàmies- y abrir esta novela sorprendente, cálida y heladora a un mismo tiempo. Articulada en torno a tres personajes, es una introspección en los dramas pequeños pero profundos de un hombre contemporáneo, habitante de una de las regiones consideradas modélicas de Occidente.

Como buena parte de la narrativa escandinava -dejando de lado a los muchos Larsson-, Dag Solstad es un autor por descubrir. Y como muchos de ellos, se empeña en demostrar que el paraíso no lo es tanto, aunque lo parezca. Con una prosa que se ovilla, que se reencuentra consigo misma una y otra vez, Solstad hurga en los corazones aparentemente helados de los ordenados descendientes de los furibundos vikingos. La voz en off va llevando al lector sin perdirle nada, sin que tenga que hacer esfuerzo alguno, tan sólo dejarse llevar.

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Abr 29

Lausana, de Antonio Soler

Escrito en El museo.
29/04/2010

Las novelas de Antonio Soler constituyen un universo conocido para sus lectores, un universo que nace el 8 de febrero de 1937, en la carretera sembrada de cadáveres entre Málaga y Almería. Una dantesca imagen que vemos repetida en muchas de ellas, como una pesadilla tenaz. Ése es el valle del Rift donde nace la humanidad que protagoniza sus obras, esa Tercera España, entre el martillo y el yunque de las otras dos, que encuentra su hábitat en los barrios obreros o en el exilio. Ese es el caso de Margarita, una mujer ya anciana que emprende un breve viaje, más que el que muchos hacen para ir al trabajo, entre Ginebra, a donde Margarita y su marido Jesús han ido a consultar a un célebre especialista en la enfermedad de él, y Lausana, donde vive el hijo de ambos. Tan escasa odisea sirve a Soler, de acuerdo con una tradición literaria inveterada, para relacionar viaje y vida e ir penetrando en la psicología de Margarita, en su frágil corazón -“la patata del pecho se va poniendo blanda, con bultos y protuberancias saliéndole sin orden ni concierto y por todas partes” (p. 24)-, en los pliegues de la memoria. Como Caballero del Finnegans que es el autor, la convencional anécdota de la emigrada cobra brillo y realce exclusivamente por razones literarias.

En el tren, junto a viajeros tan ordinarios como ella, pero seguramente con tantas capas como ella, hace memoria. Ya uno de los lemas de la novela, de Caballero Bonald: “Quien recuerda miente”, nos pone en guardia sobre el contenido de la novela, los recuerdos y confesiones de Margarita, su visión del mundo. La novela anterior de Soler, El sueño del caimán, ya versaba sobre el peso del pasado imaginado, reconstruido -la memoria- en el presente y el futuro: “como la de las estrellas muertas, también una luz fósil, una trampa del tiempo” (p. 62). Ella misma duda de sus recuerdos, que parecen obrar en completa libertad, pues “el cuerpo y la mente llevan dentro un sinfín de diminutos terroristas. Van y vienen por dentro de la cabeza a su antojo, derrumban paredes que habíamos levantado con mucho esmero y esfuerzo. Pegando los ladrillos con el cemento líquido del tiempo” (p. 191). Margarita recuerda la infidelidad de su marido, que da lugar a grandes páginas sobre los celos (pps. 58-59), sobre ese “alguien que siempre será un intruso, un ladrón. O que nos convierte a nosotros en un intruso y en un ladrón”.

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Abr 22

Plaga de palomas, de Louise Erdrich

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , 22/04/2010

En la contracubierta de Plaga de palomas, la última novela de Louise Erdrich (Philip Roth la categoriza como “deslumbrante obra maestra”) se citan a Faulkner y García Márquez como relaciones literarias. Lo del colombiano ya es tópico, cada vez que una obra de ficción no declaradamente fantástica incluye entre sus recursos narrativos elementos mágicos, como si sólo las tradiciones iberoamericanas contaran con reminiscencias arcaicas que una literatura realista deba incluir. Erdrich, amerindia descendiente de ojibwes -o chippewas o saulteurs- no puede dejar de reflejar en su obra todo este universo espiritual atávico, como una huella propia, genética en su literatura, que nada tiene que ver con imitaciones o modas.

Más se sentirá a Faulkner, si bien la prosa de Erdrich es más sobria y tradicional, aunque igualmente cuidadosa con el léxico, abundante en términos indígenas. Lo que era Mississippi para el autor de ¡Absalón, Absalón! es Dakota del Norte para la autora de Filtro de amor. Plaga de palomas narra la decadencia de Pluto, una ciudad -ficticia como el Yoknapatawpha faulkneriano- nacida a finales del siglo XIX para acompañar las rutas del norte sobre los terrenos de la reserva chippewa; una comunidad maldita, en una naturaleza que declaró su hostilidad en el momento de la fundación.

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Abr 15

Tango para un copiloto herido, de David Torrejón

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , , 15/04/2010

Cuando hoy asistimos a una competición de automovilismo, sea la F1 de Alonso o el rally de Sordo, el espectador vive con la intriga de la victoria, mas no hace mucho era otra la mayor inquietud. Ayrton Senna fue el último grande en caer durante una carrera, pero ni mucho menos el único. Uno de los personajes históricos que aparecen en la tercera novela de David Torrejón, Tango para un copiloto herido, convulsionó a la España de los cincuenta con su fatal accidente en las Mille Miglia. La muerte del entonces celebérrimo Fon de Portago dio al traste con dicha carrera italiana, mientras que la Panamericana, que tan importante papel juega en la novela, había dejado de celebrarse años atrás por el elevado número de muertos y heridos que se producían en ella. Fue “una era heroica del automovilismo, naufragada para siempre en las costas del pasado” (p. 229).

El detonante de la acción novelesca es la desaparición de un mecánico español, Dionisio Lorenzo, copiloto del piloto uruguayo Ernesto Schneider, descendiente de alemanes y rico heredero, tras sufrir ambos un aparatoso accidente durante la disputa de la V Carrera Panamericana en 1954. Al mismo tiempo que desaparece el mecánico, a miles de kilómetros hace lo propio su esposa embarazada en el Uruguay. Ambos se esfuman sin dejar rastro, hasta que, muchos años después, el que podría ser el hijo de ambos inicia su búsqueda. La novela juega con una serie de hechos históricos, en apariencia inconexos, y un personaje que los une, Dionisio, posible padre de José, quien recurre a Ulises López de Ayala, un muy particular detective, para encontrarle o, al menos, confirmar su paternidad. Esa parte histórica, ampliamente documentada, es un recorrido por el siglo XX y algunos de sus momentos cumbre, desde nuestra Guerra Civil y la II Guerra Mundial, la posguerra española y la europea, el rutilante medio siglo en Hispanoamérica, la Carrera Panamericana, el exilio nazi, hasta hoy.

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Abr 10

Cuando sepas que nunca… de María Sirvent, y Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout

Escrito en El museo, Zarpazo de velociraptor.
Etiquetas: , , , , 10/04/2010

Publica ahora El Aleph un par de novelas que ponen su atención, aunque de manera diversa, en lo cotidiano. Literatura que prescinde de grandes conflictos, de grandes tragedias, porque el día a día tiene su propia fuerza dramática y porque, sin necesidad de Circes ni Escilas ni cantos de sirena, toda vida pasa por momentos de gran intensidad emocional que son también susceptibles de ser tratados literariamente.

El debut de María Sirvent, tras el largo y sugerente título de Si supieras que nunca he estado en Londres, volverías de Tokio, presenta la más ordinaria de las situaciones: la vida de oficina. En ella, Ágata intenta, por todos los medios, que la echen. Sigue enamorada de su ex, a quien escribe correos que nunca envía y que constituyen el cuerpo del relato. Es asediada por un seductor de oficina, por el que siente una mezcla de atracción y asco, reflejo de las emociones que siente por sí misma.

Por su parte, Strout elige para su Olive Kitteridge -Premio Pulitzer 2008- el gran estilo, en consonancia con la gran literatura norteamericana del siglo XX, para describir las vidas de los habitantes de Crosby, un pueblecito de la costa de Maine, tan literaria. Sin embargo, su acercamiento a lo cotidiano es más relativo pues, aun reconociendo la peculiaridad y la violencia de las sociedades rurales estadounidenses, ocurren demasiados hechos extraordinarios -Olive y su marido Henry son tomados como rehenes; una familia vive encerrada en su casa por años, desde que su hijo asestara veintinueve puñaladas a una mujer; casi todos los personajes tienen un familiar próximo suicidado-. Esos hechos fuera de lo común, sin embargo, desarrollan sus consecuencias en el día a día, poniendo a prueba a los personajes, los muchos personajes de esta novela coral, construida como un agregado de relatos unidos por Olive Kitteridge y su familia.

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Abr 01

Dublinesca, de Enrique Vila-Matas

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , 1/04/2010

Uno pensaría ya desde la primera página, si fuera ladino, y dada la pelea entre Vila-Matas y su antigua casa que le ha empujado a un nuevo sello editorial –antes, Anagrama; ahora, Seix-Barral- , que Samuel Riba, protagonista de Dublinesca, es un álter ego de Jorge Herralde. La novela, páginas después, da pistas que podrían confirmarlo, como ese catálogo tan prestigioso que al editor de la ficción ha terminado por sustituirle su propia biografía, y que cuenta con un puñado de nombres efectivamente pertenecientes a la lista de Anagrama. Sin embargo, la novela, tomada como un todo, lo desmiente -al igual que el autor en las entrevistas en las que, inevitablemente, ha sido interrogado al respecto-. En esta novela hay mucha autobiografía, más de lo habitual en Vila-Matas, y Riba puede presentar algunos caracteres externos de Herralde, pero por dentro es el autor y está sometido a la misma inquietud literaria que éste.

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