Se pasó el mes de vacaciones forzosas y, como un soldado que sueña con la guerra, todos los temores se han materializado al despertar. Con El elefante se cierra mi etapa como crÃtico literario en El Confidencial tras casi cuatro años en una sección que “la crisis” se lleva por delan[...]
Archive for the ‘El museo’ Category
Adiós a El Confidencial con El elefante, de Slawomir Mrozek
Vascos contra Napoleón, de J. J. Sánchez Arreseigor
Ahora sé que agosto, por primera vez en años, será un mes de vacaciones. Creo que no las tenÃa desde el 2005, porque no querÃa, siempre me apetece escribir sobre lo que leo, y si no me fuerzo a ello. Seguir en marcha es una forma de conservación, porque soy como un motor viejo: me [...][...]
En mitad de la noche un canto, de Jirà Kratchovil
Finalmente no pude retomar Guerra y paz, demasiado atraso en tantas cosas. Pero tuve suerte con algunas lecturas, como la que presento hoy; no tanto con algunas pelÃculas. He visto el montaje del director de El reino de los cielos. Ridley Scott es un tipo algo excéntrico. Parece tener todo bajo co[...]
Un error de cálculo, de Luis Béjar
Tal y como predijera, España es campeona del mundo. Eso supone, según dicen, un aumento del PIB de 0,7% a añadir al crecimiento natural. También dicen que la marca “España” ha visto crecer su prestigio y demanda. Por si fuera poco, el paÃs está más unido que nunca, los nacionalis[...]
Memorias del célebre enano Joseph Boruwlaski, gentilhombre polaco
Esta semana me costó decidirme. HabÃa varios tÃtulos en la recámara, mas ninguno suficientemente certero. Pasa a menudo. Y sÃ, he vuelto a trabajar a destajo, ahora que el Mundial da un respiro -y un ahogo: ¡estamos en la final!-, sin contar con que ha sido un empacho de partidos, que no de fÃ[...]
Vampiros, por el Conde de Siruela
Ayer fue el primer dÃa sin Mundial en semanas. Fue una privación demasiado brusca, tras tantos dÃas viendo fútbol -es un decir-, asà que estuve repasando vÃdeos de mis jugadores favoritos, el Buitre y su suspensión del espacio-tiempo, Éric Cantona -un tipo tan grande que me hizo apoyar a un [...]
El tesoro del San José, de Carla Rahn Philips
Ay, el veranito. La Noche de San Juan, playa o montaña, Julio Verne, Don Quijote. Cada cuatro años, el Mundial. Eso es el verano. También algo de vida marinera, aunque sea a base de marisco y sardinas asadas. El mar, como decorado y para olerlo. También para leerlo, un poco de La lÃnea de sombr[...]
Diario de un ama de casa desquiciada, de Sue Kaufman
La verdad es que en estos dÃas poco me apetece leer. Si algo me inquieta es disfrutar del fútbol, de un Mundial que sólo viene cada cuatro años, aunque éste esté resultando bastante decepcionante, y no lo digo sólo por el accidente ayer de España. Aunque es cierto que hace mucho, mucho, qu[...]
Abe Kôbô y Dazai Osamu: visiones de lo humano
Esta reseña tiene su origen en mi torpeza con los nombres. Siempre he creÃdo que los nombres son importantes. Yo no serÃa como soy si tuviera uno más común, y dudo que Stendhal hubiera pasado a la historia como Henri Beyle, y mucho menos George Sand como Amandine Aurore Lucile Dupin. ¿Cherilyn[...]
No sólo Xavi lee el fútbol: libros y más libros balompédicos
A punto está de comenzar a “jabulani” el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, con sus coloridas aficiones, los lesionados de última hora -¡Iniesta no!- y los ladrones haciendo su agosto en junio. Puede sorprender a los ignorantes, y resultar paradójico a los cultivados, pero a los dinos[...]
