Jun 10

No sólo Xavi lee el fútbol: libros y más libros balompédicos

Escrito en El museo.
Etiquetas: , , , , , , , , , , , 10/06/2010

A punto está de comenzar a “jabulani” el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, con sus coloridas aficiones, los lesionados de última hora -¡Iniesta no!- y los ladrones haciendo su agosto en junio. Puede sorprender a los ignorantes, y resultar paradójico a los cultivados, pero a los dinosaurios nos encantaba el fútbol, como poco a poco la ciencia ha ido demostrando. El que tanto tuviera que ver con nuestra extinción poco importa: tal es la pasión sauria por este noble y antiguo deporte, con el que tanto vibramos hace cuatro años en la final entre los dinosaurios franceses y los villanos, mamiferazos italianos. Fue como una repetición de nuestra apoteosis mesozoica, tan futbolera. También entonces nuestro rey contribuyó al desastre, convirtiéndonos en leyenda, al pedir aquel balón, más grande, más grande, que le fue concedido. Ahora, como por culpa de Monterroso nuestra esencia es la lectura, no sólo nos pegamos a esos televisores vuestros, también leemos el fútbol, que es plenamente dramático, plenamente literario, como demuestran las finales de Suiza 1954 y Alemania, veinte años más tarde, o el cabezazo de Zizou al “archivillano” italiano, cuyo nombre he olvidado, cosas del cerebro reptil.

Dinosaurs! Playing Soccer by Sarah Kellington

Creo que, como en todos los ámbitos, conocer el pasado es un grado. Como dijera Menéndez Pelayo, “Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte. Puede producir brillantes individualidades aisladas, rasgos de pasión de ingenio y hasta de género, y serán como relámpagos que acrecentará más y más la lobreguez de la noche”; quizá por eso el fútbol ahora es tan mediocre, en general, a pesar del Barça y de España, de Messi y de Cristiano, de Xavi y de Iniesta. No hay que olvidar que Patton rompió la línea nazi gracias a sus conocimientos de la guerra clásica. En mi reportaje de libros futbolísticos en El Confidencial no olvido incluir un par de títulos, aunque Historia, lo que se dice Historia (encarnada), es don Alfredo, el más grande de todos los tiempos.

El fútbol ya no está reñido con las artes; el intelectual hará bien en dejarse de bromas superficiales -“¿El fútbol? Unos millonarios en calzoncillos pateando una tripa de cerdo”, o cualquier otro grotesco chascarrillo, como los que gustaban a Borges o a Cabrera Infante- y reconocer, aun mintiendo, su afición y su filiación futbolera. Atrás quedaron los tiempos en los que, como cuenta Javier Marías que recordó García Hortelano (págs. 85 a 87), se encontraron éste, Querejeta, Benet y Javier Pradera en un estadio para presenciar un Real Madrid–Real Sociedad y tuvieron que inventar un sinnúmero de excusas para no reconocer lo que hoy reconocen tantos y tantos escritores. Algo que no suele darse a la inversa: los futbolistas no suelen hacer gala de su afición lectora. Esto lo contaba Marías en un artículo allá por 1995, y poco después aparecía en Alemania Salvajes y sentimentales (Comprar libro; 17, 50 €), una memorable recopilación de los artículos futbolísticos -tanto como El fútbol a sol y sombra de Eduardo Galeano, reeditado varias veces- que el madridista confeso publicaba irregularmente, a veces picado por el diario El País para contestar, el día del derbi por antonomasia, al culé Vázquez Montalbán. Alfaguara publica ahora una edición revisada y ampliada, gracias a lo cual recoge aquel impagable artículo Un cuento para releer, escrito tras la final de Alemania 2006, cuando el “archiconocido archivillano Materazzi” recibió un merecido e insuficiente cabezazo de Zinedine Zidane.

“Cuanto se recuerda en la vida adquiere con el tiempo, precisamente por ser recordado, un carácter narrativo, y acaba viéndose, según el caso, como una película, una novela o un relato” (p. 277). Este enfoque permitió al autor de Corazón tan blanco interpretar aquella escena de manera muy diferente a la mayoría, indignada por la reacción del rey caído en desgracia. Con el mismo accidente o hazaña culmina Libro del fútbol (Comprar libro; 22,50€), que en 451 edita el argentino Pablo Nacach. La narración corresponde ahora a Santiago Segurola, que sin embargo no sobrevuela la exégesis común del último remate del francoargelino. Y es que, si Segurola ve las cosas como pocos, Marías las ve como nadie, con esa perspicacia que hace de él uno de los grandes novelistas de todos los tiempos -en un artículo balompédico se deben permitir machadas, segunda acepción-.

Si el volumen que cierra el texto del mítico corresponsal se hubiera limitado a una antología de cuentos futbolísticos la comparación con la antología de Jorge Valdano habría sido inevitable; pero Nacach, de quien ya reseñamos aquí La vida en domingo, se ha propuesto otra cosa. Es una demostración de que el divorcio entre arte y fútbol nunca ha sido tal; que ni siquiera duermen en camas separadas, sino que mantienen una vida íntima atlética y creativa, como recomiendan las revistas femeninas. El libro reúne textos -aunque hace una pequeña trampa: bajo el título de Libro de fútbol se esconde, en pequeñito, y otros juegos de pelota- desde Homero a Vázquez Montalbán, pasando por Nabokov -que fue portero, como Chillida y Albert Camus- pasando por Calderón y Shakespeare. A tan egregios autores les acompañan estampas de arte mueble de diverso origen y material, fotografías, óleos, grabados, bajorrelieves. Sólo faltaría un CD con música -quizá Los Sencillos, quizá Gerry and The Peacemakers- y alguna película -desde Evasión o victoria a Buscando a Eric- para refrendar la pasión artística por el deporte rey.

No sólo el arte, también la Historia está del lado del balompié, aunque es triste escuchar a muchos profesionales una absoluta ignorancia respecto del pasado de su oficio y pasión. J.A. Bueno Álvarez y Miguel Ángel Mateo han escrito una voluminosa Historia del fútbol, (Comprar libro; 33 €) publicada por Edaf. El tomazo recoge toda la historia, incluyendo biografías y fichas de partidos, del noble deporte que naciera el 26 de octubre de 1863 en la Freemason’s Tavern de Londes (p. 9). No descuida aquellos orígenes remotos, en los que no se distinguía apenas del rugby, hasta que se introdujo la regla del fuera de juego, verdadero nervio de este deporte y muestra de su carácter ético original: se apuntó porque un gentleman no se aprovecha del esfuerzo de sus compañeros -el “palomero” no es un caballero, recuérdelo para las pachangas-. Y es que, en sus orígenes, el fútbol era un juego elitista, como indica el nombre de uno de los primeros grandes, el Old Etonians. La narración avanza, el fútbol sale de las Islas y se hace universal; llegan Sindelar, Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona. El Real Madrid gana cinco Copas de Europa. Brasil, cinco mundiales. Desde aquel remoto 1863 hasta hoy la historia del fútbol, al menor detalle, junto con anécdotas intrascendentes y jugosas, se recoge en las 800 páginas -engañosas, las dos columnas y el tamaño de la letra sugieren un equivalente de 1500- de este libro que ningún aficionado se debe perder. Y no se olviden navegar por Youtube, donde hasta se pueden ver goles que nunca se filmaron. Es el complemento perfecto.

Con más sencillez y la apariencia de un almanaque, Alfredo Relaño, director del diario deportivo As, firma 366 historias del fútbol mundial (Comprar libro; 22,50 €). Una anécdota para cada día del año, incluyendo Navidad, fecha en la que se han jugado algunos partidos, como aquel que enfrentó a alemanes e ingleses en 1914 ante sus respectivas trincheras -demostrando que aquella guerra nada tenía que ver con los que sin embargo morían, sino con quienes estaban bien lejos-. El 15 de octubre de 1967, la estrella del Torino -un club maldito-, Gigi Meroni, moría atropellado. El involuntario homicida, como luego confirmaría el juicio, fue, paradójicamente, un gran fan de Meroni, cuya estética imitaba. Hasta llevaba una foto de su ídolo en el manillar de la moto que acabó con su vida. Los hechos cayeron en el olvido, pero hace diez años, tal día como hoy, aquel joven mismo, ya talludito, accedía a la presidencia del Torino. Es entonces cuando revive el fantasma de Meroni, la que fuera novia de éste acusa al club de haber olvidado a su figura y la hinchada no deja de recordarle aquel infausto día cada vez que el Toro no hace las cosas como debe. Así son las historias que Relaño recoge en un libro que, lamentablemente, tendrán que modificar pronto: en el capítulo correspondiente al 11 de julio tendrán que incluir la victoria, al fin, de España en un Mundial. ¡Qué falta de previsión!

Pero no todo es fiesta en el fútbol; más allá de los hechos extrafutbolísticos -como los hooligans y otras violencias que sólo tienen en los estadios un escenario-, la propia estructura del fútbol profesional arroja sombras, como se ha encargado de descubrir Declan Hill en un ensayo que ha dado mucho que hablar ya antes de ser publicado, Juego sucio (Comprar libro; 22 €). Y no sólo ha dado palabras. Investigaciones, sanciones y escándalos, de esos que salpican eventualmente el mundo futbolístico; tradicionalmente en Italia, pero ésta vez todo empezó en Alemania y sus ramas y raíces llegan incluso a tapar el sol que más brilla: el de los mundiales, citando explícitamente el Ghana-Brasil de la Copa del Mundo 2006. De España se ocupa poco, mas como advierte que todas las competiciones internacionales cuentan con partidos amañados y árbitros sobornados -suelen animarles con prostitutas-, aunque sea indirectamente cae un velo de sospecha. La UEFA se ha apresurado a organizar un departamento anticorrupción, pero la FIFA ha ignorado complacientemente las advertencias. Ojalá en este Mundial sólo haya deporte y Hill tenga que pasar a ocuparse de otros asuntos, derrotado éste por incomparecencia.

Lo publiqué, en su momento, en El Confidencial

Una memorable recopilación de los artículos futbolísticos -tanto como El fútbol a sol y sombra de Eduardo Galeano, reeditado varias veces- que el madridista confeso publicaba irregularmente, a veces picado por el diario El País para contestar, el día del derbi por antonomasia, al culé Vázquez Montalbán. Alfaguara publica ahora una edición revisada y ampliada, gracias a lo cual recoge aquel impagable artículo Un cuento para releer, escrito tras la final de Alemania 2006, cuando el “archiconocido archivillano Materazzi” recibió un merecido e insuficiente cabezazo de Zinedine Zidane.

Dice la editorial:

“Escribir de este deporte es para él «un descanso», lo cual debe entenderse, según apunta Paul Ingendaay en su prólogo, como la oportunidad de abandonar las máscaras de la ficción e instalarse en un territorio en el que «las cosas están claras y el autor se siente seguro de sus pasiones y sus recuerdos». Para Marías el fútbol es la «recuperación semanal de la infancia»; y también es temor y temblor, dramaticidad y zozobra , una mezcla de sentimentalidad y salvajismo, una escuela de comportamiento y nostalgia, y la escenificación de la épica al alcance de todo el mundo.

En este libro, que incorpora treinta nuevos textos, se habla de jugadores y aficionados, entrenadores y presidentes, derrotas y triunfos, de emoción y vergüenza; también del carácter casi cinematográfico de este deporte, de la cuidadosa memoria y el rápido olvido, del patriotismo, la celebración de los goles, los himnos, los andares y gestos llenos de significado. Y vemos el fútbol como lo que seguramente es, en el fondo, para millones de aficionados: un interminable desfile de héroes, villanos, figurantes y gestas, un espectáculo que quizá merece la pena tomarse en serio.”

Ficha en la editorial Alfaguara →

J.A. Bueno Álvarez y Miguel Ángel Mateo han escrito una voluminosa Historia del fútbol, publicada por Edaf. El tomazo recoge toda la historia, incluyendo biografías y fichas de partidos, del noble deporte que naciera el 26 de octubre de 1863 en la Freemason’s Tavern de Londes (p. 9). No descuida aquellos orígenes remotos, en los que no se distinguía apenas del rugby, hasta que se introdujo la regla del fuera de juego, verdadero nervio de este deporte y muestra de su carácter ético original: se apuntó porque un gentleman no se aprovecha del esfuerzo de sus compañeros -el “palomero” no es un caballero, recuérdelo para las pachangas-. Y es que, en sus orígenes, el fútbol era un juego elitista, como indica el nombre de uno de los primeros grandes, el Old Etonians.

Dice la editorial:

“Junto a anécdotas, reflexiones y hechos poco conocidos, el lector encontrará un repaso completo y actualizado de todas las ediciones de las grandes competiciones internacionales celebradas hasta la fecha, así como una glosa y una ficha técnica de la carrera de más de doscientos futbolistas, entrenadores y dirigentes de distintas épocas. Dividida en cuatro partes que abarcan otros tantos periodos cronológicos, en todas ellas se dedica especial atención al fútbol español, cuya historia pormenorizada constituye otro de los ejes de la obra. La publicación de esta Historia del fútbol coincide, además, con el periodo de mayor esplendor de la selección nacional, con el apogeo de una generación irrepetible de grandes futbolistas españoles y con una Liga que reúne a todas las estrellas de la actualidad. Desde los pioneros británicos del siglo XIX al gran Brasil de Pelé, desde el Real Madrid de Di Stéfano al Barcelona de las seis copas, desde la Holanda de Cruyff a la Argentina de Maradona, desde el Arsenal de Chapman al Milan de Sacchi, desde el Uruguay que obtuvo la primera Copa del Mundo a la España vencedora de la Eurocopa-2008, desde el maracanazo a la Ley Bosman, desde las primeras figuras del fútbol a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, desde la Quinta del Buitre al Dream Team, desde Zamora a Yashin… Todos tienen cabida en esta obra que cuenta todo lo que sabías y lo que no sabías sobre la actividad humana más popular de nuestra época.”

Ficha del libro en la editorial Edaf →

Este libro es una demostración de que el divorcio entre arte y fútbol nunca ha sido tal; que ni siquiera duermen en camas separadas, sino que mantienen una vida íntima atlética y creativa, como recomiendan las revistas femeninas. El libro reúne textos desde Homero a Vázquez Montalbán, pasando por Nabokov -que fue portero, como Chillida y Albert Camus- por Calderón y Shakespeare.

Dice la editorial:

“Ser de un equipo, amar el fútbol: el juego favorito de adultos que una vez fueron niños. ¿Hay una combinación más intrínsecamente humana que esa guerra sin cuartel entre libertad y fiesta, violencia y sacrificio, carácter y frustración que es el fútbol? El fútbol todo lo convierte en representación, en espectáculo, pero nunca dejará de ser otras muchas cosas; entre ellas, uno de esos hilos invisibles que padres e hijos se inventan con el fin de unirse para siempre. Instalados frente a una maquinita súper engrasada con millones de euros, dólares, yenes, pesos, y retransmitida urbi et orbe.”

Ficha del libro en la editorial 451 →

Una anécdota para cada día del año, incluyendo Navidad, fecha en la que se han jugado algunos partidos, como aquel que enfrentó a alemanes e ingleses en 1914 ante sus respectivas trincheras -demostrando que aquella guerra nada tenía que ver con los que sin embargo morían, sino con quienes estaban bien lejos-.

Dice la editorial:

“¿Sabías que Brasil no estrenó su clásica camiseta amarilla, la «verdeamarelha», hasta 1954?, ¿que el Manchester United y el Liverpool, rivales encarnizados, amañaron un partido para que el Manchester no descendiera?, ¿que la primera gran bronca entre Madrid y Barça se remonta a 1916, cuando empataron a 6 goles en un mítico partido?, ¿que 33 años después de matar con una moto al legendario Gigi Meroni el homicida involuntario se convirtió en presidente del Torino?, ¿que la película Evasión o victoria se inspiró en un partido verdadero disputado entre prisioneros de guerra ucranianos y nazis?, ¿que fue un periodista gaditano el que inventó las tandas de penaltis?, ¿que un prisionero de guerra alemán defendió la portería del Manchester City? o ¿que el Real Madrid fue rechazado en el campeonato catalán?… Esto y mucho más encontrarás en las páginas de este fantástico y definitivo libro. 366 historias escritas por uno de los periodistas deportivos más importantes de nuestro país que nos hace recordar con nostalgia algunas de las historias olvidadas del juego más hermoso jamás inventado.”

Ficha del libro en la editorial Martínez Roca →

No todo es fiesta en el fútbol, aunque libros como este puedan contribuir a limpiarlo de excrecencias.

Dice la editorial:

“El libro que ha sentado en el banquillo a cien profesionales del fútbol internacional y ha motivado a Michel Platini para la creación de un departamento anticorrupción en la UEFA. Traducido a trece idiomas y con una amplia repercusión en la prensa deportiva y en el mundo del fútbol, este libro sobre «el deporte rey» y la corrupción se ha convertido ya en un best seller internacional. Su autor, el periodista y realizador de documentales canadiense Declan Hill, tuvo la «osadía» de presentar como tesis doctoral en la universidad de Oxford una investigación sobre el fútbol y sus asuntos sucios. Avalado por su rigor, Juego sucio. Fútbol y crimen organizado es un peligroso y trepitante reportaje sobre las distintas mafias que se han infiltrado en el mundo del fútbol y rastrea de primera mano el funcionamiento de las apuestas y los sobornos, que han llegado a manipular partidos del Mundial de 2006 como el Ghana-Brasil, el Italia-Ucrania o el Inglaterra-Ecuador.”

Ficha del libro en la editorial Alba →

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