Jun 18
Mirar al agua y El tesoro de Sierra Madre
Escrito en El T-rex que viene, El museo.
Etiquetas: literatura alemana, literatura española, literatura y arte, literatura y cine18/06/2009
La creación como motivo. Mirar al agua. Javier Sáez de Ibarra
Todo libro, de cualquier género, que tenga que ver con el arte contemporáneo, debe empezar por el principio: el pasmo del espectador y un principio de entendimiento. Así ocurre en Mirar al agua, Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, que arranca con el relato que da nombre al conjunto y en el que el misterio del arte y del amor se funden para principiar una respuesta al divorcio existente entre el hombre común y el arte de nuestra época. Y es que, como destacó el jurado, no es muy habitual en nuestras letras el diálogo con las artes plásticas, como sin embargo sí lo es en las anglosajonas. El propio autor lo anuncia en uno de los lemas del libro –por otra parte muy cargado de éstos, todos significativos y orientativos-, una cita de Iván de la Nuez: “el arte le ofrece a la literatura la posibilidad de continuar, desde otras perspectivas, sus labores narrativas o sus tareas como cartero de la sabiduría. El choque entre ambos ámbitos producirá seguramente una nueva poética del siglo que empieza”…
La quimera del oro. El tesoro de Sierra Madre. B. Traven.
Hay novelas condenadas a sobrevivir por mor de sus descendientes fílmicos, que gozan de un mayor reconocimiento y, a veces, de una mejor factura. El caso más conocido es Lo que el viento se llevó, pero El tesoro de Sierra Madre es igualmente prototípico. La gran película de John Huston es uno de los clásicos del cine norteamericano de la edad dorada -y uno de los últimos- y, en muchos aspectos, supera a la novela de Bruno Traven, un escritor inquieto y enigmático que siempre huyó de la celebridad y el reconocimiento sembrando de pistas falsas su biografía y cambiando periódicamente de seudónimo -su nombre real es desconocido-…





























