Ene 17
Max Ernst: Tres novelas en imágenes
Escrito en El gabinete del dr. Mantell, El museo.
Etiquetas: Atalanta, libro ilustrado, literatura de vanguardia, literatura y arte, Max Ernst17/01/2009
Dice el adagio que “una imagen vale más que mil palabras”. De acuerdo, es una flagrante mentira, al no haber escala comparativa válida más allá del capricho más o menos razonado de cada cual. Pero una imagen evoca, de manera inmediata, un torrente de palabras conscientes o no, una suerte de traducción íntima que, aunque también se da en el caso del texto, es en éste menos natural y requiere un entrenamiento particular. De hecho, muchos son incapaces de entender más allá del significado literal de un texto, a pesar de tener una cierta educación, y sin ambages se han lanzado a sangrientas cruzadas por ello. El arte contemporáneo, ya desde finales del XIX, ha jugado con este carácter de la imagen simplificándose, yendo cada vez más hondo en el inconsciente del ser humano, apelando a ese lenguaje, el mentalés que llamó Pinker. Quienes lo hicieron más a las claras fueron los surrealistas, que basaron su método “casi” automático en la libre asociación de ideas, es decir, en el pensamiento íntimo e inconsciente.






















