El dinosaurio que estaba allí

Escrito el 1/12/2008 en El dinosaurio que estaba allí.

El dinosaurio seguía allí. Se aproximó con cautela, temiendo el alboroto, pero sus cuidados fueron en vano: el viejo parqué armó un escándalo de mil demonios. Novecientos noventa y ocho salieron por la ventana y no miraron atrás, pero dos de ellos se le sentaron en los hombros y le susurraron al oído, Abre el libro, ábrelo. El dinosaurio abrió el libro y, nunca supo si fue embrujo de los demonios o encanto del papel y la tinta, pero ya nunca pudo cerrarlo.

4 comentarios »

  • Comentario by Mj — 9 Diciembre 2008 @ 20:20

    1

    …Y comenzó a leer sumido en un gran sueño azul de letras malva del que ya jamás quiso salir…

    Mucha suerte con tu nueva página. Espero que pronto se llene de palabras tan reales como las que acabo de leer,…¿o fue una ilusión?

    Saludos, desde el Sur.


  • Comentario by admin — 10 Diciembre 2008 @ 12:06

    2

    ¡Pues claro que es una ilusión! Todo lo es.

    Gracias por tu visita, ¡mi primer comentario! Aún tengo poco que ofrecer, pero intentaré ser mejor anfitrión.


  • Comentario by Aloe — 7 Marzo 2009 @ 11:13

    3

    … El aire descuidado,se lo proporcionaban sus lentes cabalgando a su aire sobre su nariz.

    El tiempo se había detenido atrapado en el espejo; el dinosaurio ya no estaba allí.

    Me parece genial!!! He tardado en encontrar la puerta, yo también soy de la manada.! Quizás de otra!, seguiré visitando el valle.


  • Comentario by Yo, la Reina Roja — 17 Marzo 2009 @ 22:42

    4

    Supongo que es el dinosaurio que “encontró” Monterroso al despertar.
    Saludos.


RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URL

Deja un comentario