Dic 01

El dinosaurio que estaba allí

Escrito en El dinosaurio que estaba allí.
1/12/2008

El dinosaurio seguía allí. Se aproximó con cautela, temiendo el alboroto, pero sus cuidados fueron en vano: el viejo parqué armó un escándalo de mil demonios. Novecientos noventa y ocho salieron por la ventana y no miraron atrás, pero dos de ellos se le sentaron en los hombros y le susurraron al oído, Abre el libro, ábrelo. El dinosaurio abrió el libro y, nunca supo si fue embrujo de los demonios o encanto del papel y la tinta, pero ya nunca pudo cerrarlo.

Comentarios (4)