En un día como hoy, hace quinientos años, nacía Fernando Álvarez de Toledo, el Gran Duque de Alba. Una figura con brillantes luces y ominosas sombras, que en el norte de Europa representa algo así como un Hitler renacentista, y en España a un héroe del imperio. No obstante, nadie había intentado ver quién había realmente tras esa estampa mítica hasta que, en 1983, el profesor William S. Maltby acometió esa tarea. Luego han venido otros, como Henry Kamen y, ahora, Manuel Fernández Álvarez -con su estilo animoso y personalista (comprar libro)-, que sin embargo no han podido superar el trabajo del norteamericano. Éste incluye aspectos sociales y políticos que los de Kamen y F. Álvarez obvian y, aunque deja de lado la vida íntima del duque -que F. Álvarez demuestra que no es incognoscible como sostiene Maltby en su Prefacio-, la visión que ofrece es mucho más amplia.
